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Cultura critica la "inflación de museos" de los años de bonanza económica

Urgell cuestiona la idoneidad de la 'marca Guggenheim' para Urdaibai

La consejera de Cultura, Blanca Urgell, criticó ayer el notable desarrollo del mapa de museos del País Vasco registrado en los pasados años de bonanza económica. "Hay una inflación de museos", concluya rotunda ante la Comisión de Cultura del Parlamento. "Se ha construido fácil y desorganizadamente, sin pensar en la viabilidad posterior", destacó.

Frente al empeño de la Diputación de Vizcaya de repetir en Urdaibai el modelo de revitalización que ha supuesto el Guggenheim en Bilbao, Urgell reclamó que "las aventuras" se condicionen a las exigencias económicas. "El Guggenheim Urdaibai es contradictorio en sí mismo", defendió. "Un modelo blando, con talleres para los creadores y residencia se queda en nada porque se concreta en una gran infraestructura, un museo que cuesta 130 millones de euros", sostuvo. Al coste de construcción del nuevo Guggenheim, según los cálculos de la Diputación, habría que añadir otros más de seis millones de euros anuales para su mantenimiento.

Frente a la 'marca Guggenheim', Urgell defiende el valor de la reserva

Aralar reclama que se desarrolle el plan socioeconómico de la comarca

Urgell recordó el peso de los museos en el presupuesto. Cultura les dedica este año 12 millones de euros, de los que ocho se destinan a la compra de obra y gasto corriente del Guggenheim. El Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Artium se reparten otros dos millones.

Para el resto de museos del País Vasco -unos 80 contabilizó la consejera- sólo quedan disponibles dos millones. A las cuestiones económicas Urgell añadió sus dudas sobre la conveniencia de asociarse con el Guggenheim para desarrollar un proyecto en el marco de una reserva de la Biosfera, que parte de la condición previa de aunar arte y naturaleza y sacar el máximo partido al paisaje y la riqueza del entorno de Urdaibai.

La consejera consideró que el Guggenheim no resulta el socio idóneo para gestionar el tipo de museo que se pretende construir a orillas de la ría de Gernika, por su falta de experiencia fuera de marcos urbanos, como la casa madre de Nueva York, las sedes de Venecia, Berlín y Bilbao o la experiencia fracasada de Las Vegas. "No tenemos claro qué museo puede surgir en un entorno radicalmente diferente como es la reserva de Urdaibai", sostuvo.

El PNV se quedó solo en la defensa del proyecto de ampliación del Guggenheim que quiere sacar adelante la Diputación de Vizcaya. La portavoz peneuvista en el debate, Leire Corrales, atribuyó la postura contraria del Ejecutivo al rechazo genérico a la marca Guggenheim. Urgell lo negó taxativamente y sus palabras fueron corroboradas por el popular Carmelo Barrio: "No he oído a nadie en este Parlamento cuestionar la marca Guggenheim".

Frente al Guggenheim como garantía, la consejera enarboló el valor de Urdaibai. "¿No es suficientemente emblemática la reserva de la Biosfera?", se pregunto. Urgell abogó, sin concretar, por una intervención "desconcentrada, dispersa, respetuosa con el entorno", en la que los valores naturales de la comarca supongan el principal atractivo para los visitantes. La revitalización, añadió, no tiene que ir unida a una "megaestructura cultural", sino a otras iniciativas.

Dani Maeztu, de Aralar, exigió que el Gobierno tenga en cuenta el plan existente para el desarrollo de la comarca de Urdaibai. La idea fue bien acogida por la consejera, que reconoció que acababa de conocer su existencia y lo estaba sometiendo a análisis. El plan es considerado por Urgell "una alternativa" al proyecto del museo por su atención a actividades no sólo culturales. El Departamento de Medio Ambiente, sin embargo, cree que el plan, aprobado por el anterior Gobierno, sufre muchas carencias y debe ser revisado. Presentado en enero de 2009, prevé inversiones de 550 millones de euros hasta 2015, la mayor parte para carreteras y obras de saneamiento ya comprometidas.

Informaciones, no informes

Los informes medioambientales sobre Urdaibai que la consejera de Cultura, Blanca Urgell, citó en una comparecencia parlamentaria el pasado mes de diciembre no existen. Ayer reconoció que los supuestos informes no eran más que meras conversaciones mantenidas con los responsables del Departamento de Medio Ambiente tras recibir los primeros documentos sobre el proyecto de Urdaibai que difundió la Diputación de Vizcaya.

"Es cierto que hablé de informes cuando, por mor de la exactitud, debería haber empleado la palabra informaciones", indicó Urgell ante la comisión parlamentaria de Cultura. En las reuniones con Medio Ambiente se abordaron, explicó, "las debilidades de los modelos centralizados de infraestructuras, contraponiéndolos a las ventajas de los descentralizados, mucho más respetuosos con los valores medioambientales".

El 'copyright' de la Diputación

Los grupos parlamentarios quieren leer íntegramente los 12 informes encargados por la Diputación de Vizcaya sobre el Guggenheim de Urdaibai, pero deben conformarse con los resúmenes. La consejera de Cultura, Blanca Urgell, recibió una copia de los informes el pasado enero, casi un mes después de la reunión del Patronato del Guggenheim en la que fueron presentados. Urgell explicó a los parlamentarios que no podía ofrecerles una copia porque los documentos están protegidos por un copyright de la Diputación de Vizcaya, que lo prohíbe.

El popular Carmelo Barrio incidió en los "obstáculos" que dificultan que les llegue información de la Diputación vizcaína, como también ha ocurrido, recordó, con las actas de la sociedad responsable de las compras de obras para el Guggenheim. "¿Qué problema tienen con la transparencia?", cuestionó Barrio

Un debate eterno para el PNV

La consejera Blanca Urgell reiteró ayer la necesidad de someter el proyecto de ampliación del Guggenheim en Urdaibai a un "debate sereno", el término que han acuñado los consejeros del Gobierno en un intento de frenar el ímpetu de la Diputación de Vizcaya y del PNV en su afán de sacar adelante el nuevo museo.

El portavoz del grupo popular en la comisión de Cultura, Carmelo Barrio, se unió a esa petición de "debate sereno" que reclaman los socialistas. Barrio reclamó "tranquilidad" al diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, y un esfuerzo por "apaciguar en vez de echar gasolina".

El PNV mostró no disponer de la paciencia que le piden el Gobierno y sus socios. "¿Hasta cuándo vamos a esperar para conocer los proyectos alternativos?", se preguntó la portavoz penuvista, Leire Corrales. "Debate sereno, sí, pero no eterno". concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010

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