No está el fútbol de alta competición para hacer regalos. Menos todavía cuando se lleva sobre las alforjas una racha de tres partidos seguidos sufriendo la derrota y se afronta un nuevo compromiso con bajas importantes. Todos estos factores debieron de ser tenidos en cuenta por el Sporting, sobre todo cuando a los 11 minutos se puso con un jugador más por la justa expulsión por manos en el área de Chico, con el consiguiente penalti, anotado por Diego Castro.
Todo pintaba a favor del Sporting, que tiró por la borda un partido en el que estuvo durante 68 minutos en superioridad numérica y acabó en inferioridad por las expulsiones de Barral y Gregory. Le faltó experiencia, jugó con demasiada suficiencia y permitió que el Almería le remontara con un gol de Crusat y otro de Domingo Cisma impropio de Primera: el lejano lanzamiento de falta del lateral entró de forma suave ante el confiado Juan Pablo.
ALMERÍA 3 SPORTING 1
Almería: Diego Alves; Míchel, Chico, Acasiete, Domingo Cisma; Bernardello, M'Bami, Soriano; Corona (Juanma Ortiz, m. 57), Goitom (Piatti, m. 84) y Crusat (Guilherme, m. 77). No utilizados: Esteban; Pellerano, José Ortiz y Solari.
Sporting: Juan Pablo; Sastre (Borja Navarro, m. 77), Gerard, Gregory, Canella; Pedro, Rivera, Portilla (Carmelo, m. 63), Diego Castro; Barral y Bilic (De las Cuevas, m. 57). No utilizados: Raúl; Matabuena, Camacho y Kike Mateo.
Goles: 0-1. M. 12: Diego Castro, de penalti. 1-1. M. 15. Crusat. 2-1. M. 42. Cisma. 3-1. M. 81. Guilherme.
Árbitro: Ayza Gámez. Expulsó con roja directa a Chico (m. 11) y Gregory (m. 81) y por doble amonestación a Barral (m. 79). Amonestó a Portilla, Sastre, Juan Pablo, Castro, Rivera y Gerard.
Unos 10.000 espectadores en el estadio Juegos Mediterráneos.
Muy tarde tomó el mando el Sporting, en la segunda mitad y con el Almería decidido a aferrarse a la victoria como fuera, acumulando hombres en la defensa, tirando de la veteranía de Soriano y, sobre todo, gracias a los reflejos de Alves. El meta se lució ante Portilla y Ayza Gámez no vio un penalti cometido por Bernadello. Se le escapó ahí el partido al Sporting. Atolondrado y sin ideas, acabó desquiciado por la expulsión de Barral y el gol al contragolpe de Guilherme.
Cuando peor pintaban las cosas para el cuadro andaluz, su técnico, Juan Manual Lillo, festejó con victoria su partido 100 en Primera. Poco a poco, el Almería se aleja de la zona de descenso. Tres puntos a estas alturas le suponen un auténtico balón de oxígeno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de febrero de 2010