El actual duopolio de la inspección técnica de vehículos (ITV) tiene los días contados en Cataluña: a finales de este año, cuatro nuevas empresas se sumarán a las dos que hasta ahora habían dominado el mercado catalán. El reglamento de la Ley de Seguridad Industrial, aprobado ayer, concreta un nuevo modelo de gestión que obligará a las empresas dominantes a reducir su peso en el mercado de las ITV, que está copado en un 80% por Applus y que deberá abrir paso a nuevas incorporaciones, reduciendo su peso a un máximo del 50% antes de finalizar 2012.
Uno de los objetivos del reglamento es establecer una competencia efectiva y leal entre los operadores. Otro, garantizar una adecuada cobertura territorial, con más estaciones de ITV, de modo que antes de 2014 todos los municipios catalanes de más de 2.500 habitantes tengan una estación de ITV a una distancia máxima de 20 kilómetros. Para ello, la Generalitat convocará un primer concurso público, al que Applus no podrá presentarse, y un segundo concurso previsto para el año que viene. Se cumple de esta manera uno de los compromisos electorales del tripartito.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2010