La gran semana barcelonesa de la momia empezó ayer con la presentación en el hospital Quirón de los estudios médicos realizados a la Dama de Kemet, un cuerpo embalsamado del antiguo Egipto que pertenece a la colección de Jordi Clos y se expone en el Museo Egipcio. Para mañana jueves está prevista la inauguración en el Museo de Arqueología de Cataluña de la exposición Projecte Monthemhat. Les momies olvidades, que documenta fotográficamente el análisis antropológico, paleopatológico y radiológico de 18 momias de procedencia desconocida halladas en una tumba reutilizada como almacén en la necrópolis de los nobles tebanos en El-Asasif (Luxor). De investigar a esas momias se encargó el año pasado el equipo que estudia y conserva la vecina tumba de Monthemhat (TT-34) desde 2006, con una importante participación catalana.
Ambas iniciativas tienen lugar en un momento en el que las momias están en boga tras el anuncio de los resultados de los análisis de ADN a los cuerpos embalsamados de Tutankamón y varios de sus familiares. Añadamos que las excavaciones en El Sharuna, en las que colabora la Fundación Clos, han sacado a la luz medio millar de momias de halcón, como explicaba ayer la directora del Museo Egipcio, Mariàngela Taulé, recién llegada del yacimiento, y la publicación ahora mismo de Momias (Crítica), de José Miguel Parra Ortiz, uno de los miembros del equipo que excava la tumba de Djehuty en Dra Abu el Naga, y la verdad es que parece que la vida imite a The mummy returns.
Pocas novedades hubo ayer en cuanto a la Dama de Kemet, aunque se mostró sistematizado todo el historial clínico de la momia, incluida una caries. A este cuerpo del siglo II después de Cristo se le viene sometiendo a estudios médicos desde su llegada a Barcelona en 1998. En su día se le hizo una sonada endoscopia y también una TAC. Recientemente se le ha hecho otra con un equipo mucho más sofisticado.
La Dama de Kemet es la momia de una jovencita de clase alta de 15 o 16 años que estaba muy sana (con la salvedad de que murió, claro). La ausencia de traumatismos y de evidencias de enfermedad hace concluir a los expertos que seguramente falleció de parto. Uno de los resultados más interesantes del estudio ha sido probar, gracias a la reconstrucción facial, que el característico dibujo de una cara pintado sobre las momias de El-Fayum -como la Dama- era realmente un retrato del difunto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2010