La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez (PP), se subió ayer a una grúa para arrancar las obras de la nueva tribuna del estadio Carranza. Se trata de una inversión cuestionada por la oposición porque su montante económico, 26 millones de euros, suponía la mitad de la inversión presupuestada en 2009.
La regidora municipal se defendió ayer de las críticas y recordó que estos trabajos generarán 180 empleos directos. El edificio, que contará con ocho plantas, además de servir para mejorar la sede deportiva del Cádiz Club de Fútbol, albergará oficinas y un hotel en sus plantas superiores, con las que el Consistorio espera recuperar parte del dinero invertido.
El acto de ayer fue, en realidad, simbólico porque el derribo de la actual tribuna y la construcción de la nueva no empezará de manera oficial hasta el próximo lunes. Pero la alcaldesa, acompañada del presidente del equipo cadista, Antonio Muñoz, no perdió ayer la oportunidad de acaparar la atención de las cámaras al convertirse en conductora de una pinza mecánica encargada de arrancar los trabajos de demolición.
El nuevo Carranza tendrá un aforo de 24.500 espectadores, casi el doble que antes de comenzar la remodelación en las demás zonas del estadio. Mejorará los equipamientos deportivos y contará con una aparcamiento subterráneo de 200 plazas. En una posterior fase se pondrá en marcha un hotel y oficinas. También en los bajos se abrirán espacios comerciales.
El PSOE cree que esta inversión no era una prioridad para Cádiz y obligará al Consistorio a endeudarse. "Que sea la principal apuesta en una ciudad tan necesitada nos parece un error", lamentó la edil socialista, Natalia Álvarez.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010