La compañía de danzas orientales Fenicia, que dirige Cristina Azem, presenta su nueva obra, Galata (Teatro de Madrid, del 8 al 11 de abril a las ocho y media de la tarde), inspirada por la ciudad de Estambul, la que fue Constantinopla en tiempos del Imperio Otomano y se fundó en la antigüedad como Bizancio.
El cosmopolitismo, la subyugante arquitectura de la urbe que se extiende entre dos continentes, bañada por el Bósforo, el misterio de sus recoletas calles, mercados y barrios emblemáticos o la tradición del hamman (baño turco), se suman a la representación de su efervescencia cultural y riqueza multiétnica en una sucesión de bailes donde se mezclan exotismo, sensualidad y simbología.
Más de 50 bailarinas en escena con músicas tradicionales de Turquía que Azem ha vertido en coreografías corales de gran plasticidad, remitiendo a la estética de los pintores orientalistas del siglo XIX, una visión romántica que ha servido de inspiración también a muchos escritores de todas las épocas.
Danzas tradicionales turcas como el Roman y el Horon se verán por primera vez bailadas por artistas españolas en la estilización escénica propuesta por la compañía Fenicia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2010