Al menos 115 mineros fueron rescatados ayer con vida de una mina de carbón inundada en el norte de China, tras permanecer atrapados durante más de una semana, comiendo cortezas de madera para sobrevivir, en una operación de rescate que ha sido calificada como milagrosa.
Un total de 153 mineros quedaron atrapados el último domingo de marzo en la inacabada mina de Wangjialing, en Xiangning (provincia de Shanxi, norte del país), después de que el agua de lluvia se colara por los pozos de las galerías. Permanecen desaparecidos 38 mineros.
"Es un milagro", dijo Luo Lin, responsable de Seguridad Laboral del Estado, que supervisaba el operativo, citado por la agencia de noticias Xinhua.
"Los mineros encerrados mantuvieron una férrea determinación ahí abajo, en las galerías, durante ocho días y ocho noches, para seguir con vida", añadió Luo.
La semana pasada, los equipos de rescate perforaron la tierra para hacer un agujero que que permitiera la entrada de oxígeno a los pozos, así como el suministro de bolsas de glucosa. Los mineros se alimentaron durante su encierro de cortezas de madera de pino, extraídas de las herramientas que se utilizan para construir las galerías de la mina.
El rescate de Xiangning es una extraordinaria noticia en la peligrosa industria del carbón china, la más mortífera del mundo, con miles de muertos cada año por inundaciones, explosiones, derrumbamientos y otros accidentes. La provincia de Shanxi es el corazón de dicha industria. Pese a los riesgos que entraña, los trabajadores se ven tentados a bajar a la mina por los sueldos, que pueden llegar a ser mucho más altos que en otros sectores y atraen a numerosos migrantes rurales.
El operativo de rescate coincidió con un fin de semana festivo, de manera que la nación siguió minuto a minuto su desarrollo. No tuvieron tanta suerte los mineros de otra mina de carbón, ilegal, en la provincia de Henan (centro), donde una explosión mató a 28 trabajadores. A otros 16 atrapados en el interior se les da ya por muertos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de abril de 2010