La licencia que el Ayuntamiento de Valencia concedió para la construcción de la subestación de Patraix es reglada y legal, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Esta licencia fue anulada por fallo del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valencia tras ser recurrida por diferentes vecinos de la zona por la peligrosidad de la instalación.
El juzgado anuló el citado permiso por la peligrosidad, "hondamente influida" por la explosión ocurrida en la subestación el 15 de mayo de 2007, según el tribunal.
El concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, dijo ayer que el consistorio ha sido "escrupuloso con el principio de legalidad y los tribunales ratifican la tramitación ajustada a derecho". La subestación lleva cerrada -salvo un breve paréntesis- desde el accidente. Iberdrola no concretó ayer si procederá a abrirla. La Federación de Vecinos confía en el compromiso del Gobierno de que no se reabrirá.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2010