La singular casa indiana que la familia Prenafeta tenía en el centro de Begur (Baix Empordà) ya no les pertenece. La vendieron en enero y en la actualidad una familia de Pineda de Mar disfruta de la vivienda de más de 900 metros cuadrados, de los que unos 500 son útiles.
La casa es una reliquia en el centro del pueblo marinero de Begur, flanqueada por el casino y un centro cultural. Hasta hace poco era fácil ver a Maria Lluïsa Mas, esposa del ex secretario general de la Presidencia en la época de CiU, yendo a comprar a la pescadería. Ya no. Algunos en Begur dicen que la han vendido por vergüenza. Otros, por necesidad. Los más suspicaces, para librarse de propiedades, por si algún día han de responder civilmente ante la justicia y acaban siendo condenados por el caso Pretoria de corrupción urbanística, en el que están imputados tanto Lluís Prenafeta como su esposa.
La pareja compró la casa, escriturada a nombre de la mujer, en 2000
"Yo no he vendido ninguna casa porque no tengo ninguna casa en Begur. Sólo he vendido dos bicicletas que tenía y he regalado un perro", explica por teléfono Prenafeta. La vivienda estaba a nombre de su esposa. Cuando se le pregunta si ese dinero ha servido para devolver a familiares y amigos la fianza impuesta por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para su puesta en libertad Prenafeta, declina contestar. El magistrado fijó esa fianza en un millón de euros, que la familia Prenafeta reunió en cuestión de horas. Semanas después fue rebajada por la Audiencia Nacional a 200.000 euros. Prenafeta pasó más de un mes en prisión preventiva y en la actualidad sigue acusado de los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales y tráfico de influencias.
Desde que se destapó el caso Pretoria había poca actividad en una casa que tiene el mar y la montaña a un paso. La familia Prenafeta la compró en 1996, por unos 70 millones de pesetas (unos 420.00 euros) en 2000 a raíz de un pequeño escándalo sobre un supuesto cambio en el uso de los terrenos para que se pudiese construir una piscina.
Los actuales propietarios, que reclaman el anonimato, aseguran que negociaban con Prenafeta desde verano y que llegaron a un acuerdo en enero. "Hemos pagado un precio justo por la vivienda, teniendo en cuenta que los precios de ahora no son los de antes", aseguran. Todavía están ocupados con la mudanza.
Prenafeta ha pasado muchos veranos en Begur. Antes de comprar esa casa se hospedaba en un hotel de la urbanización de Aiguablava, alejado del quehacer diario de su empresa peletera Tipel y la política, y se acercaba a la tierra natal de Josep Pla, nacido en Palafrugell y enterrado en Llofriu, a nueve kilómetros. Begur tiene una calle dedicada al escritor debido, en parte, a la insistencia de Prenafeta, según fuentes municipales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2010