Miles de valencianos acompañaron ayer a la Virgen de los Desamparados en el día de su festividad. Al igual que cada segundo domingo de mayo, desde hace cuatro siglos, el traslado de la Geperudeta se vivió con fervor y devoción entre lloros, aplausos y gritos de "Visca la Mare de Déu". La imagen recorrió en volandas el trayecto entre la Basílica y la Catedral, minutos después de la Misa d'Infants, a la que asistió el presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de mayo de 2010