Un piloto y su operador de vuelo fallecieron ayer después de que la avioneta que comandaban se estrellase contra una montaña en la Pobla de Benifassà (Castellón). El aparato, contratado por los Bomberos de la Generalitat catalana, había acudido en apoyo de la extinción de un pequeño incendio de vegetación que se declaró ayer en la frontera entre Tarragona y Castellón aupado por el fuerte viento. Por causas que se investigan, el aeroplano acabó colisionando contra la ladera de una zona montañosa próxima al fuego.
El incendio que motivó la participación de los fallecidos se inició pasadas las 13.00 en una zona de orografía compleja, cercana al pantano de Ulldecona. Una avioneta de vigilancia y ataque propiedad de la empresa Avialsa, que trabaja habitualmente con la Generalitat (la catalana y la valenciana), fue requerida para colaborar en las tareas de extinción del fuego, que se dio por controlado a las 18.30 de ayer.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de mayo de 2010