Internacional
El conflicto de Oriente Próximo
Les habían llamado terroristas durante semanas. Los activistas que intentaban romper el bloqueo de Gaza con una flotilla improvisada eran, según el Gobierno israelí, tipos peligrosísimos vinculados con el islamismo violento. Pero cuando decidieron interceptarlos, aún en aguas internacionales, los soldados abordaron las naves sin ninguna precaución, descolgándose desde helicópteros.
Al hospital de Barzilai, en la localidad de Ashkelon, llegan los heridos uno a uno, vendados y custodiados por decenas de policías de fronteras desplegados por los hospitales de la costa israelí. Desde que los desembarcan por la fuerza de las naves en el puerto de Ashdod, los activistas que trataban de romper el bloqueo de la franja se convierten en inmigrantes ilegales y quedan detenidos.
Las naves palestinas que iban a recibir a la flotilla de ayuda humanitaria se quedaron en el puerto de Gaza. No hubo festejos, sino manifestaciones de protesta. También se registraron protestas callejeras en varias ciudades israelíes, en especial las mayoritariamente árabes, como Acre y Nazaret, y en la zona oriental de Jerusalén.
El asalto israelí a la flotilla de ayuda a Gaza, integrada en su mayoría por buques y activistas humanitarios turcos, amenaza con dinamitar las relaciones estratégicas y de cooperación militar entre ambos aliados de Estados Unidos en el Mediterráneo oriental.
El ataque israelí contra la flotilla de ayuda a Gaza representa un desastre diplomático para la Administración de Barack Obama, que confiaba en relanzar precisamente hoy las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos. Esa posibilidad, por la que el Gobierno norteamericano ha apostado fuertemente desde hace meses, se aleja ahora de nuevo y, con ello, toda la política de Obama en Oriente Próximo.
La Unión Europea, encarnada en los embajadores de los Veintisiete, necesitó ayer más de cuatro horas de intensas discusiones para elaborar un comunicado de condena de la "operación militar israelí en aguas internacionales". En el texto, la UE reclama a las autoridades hebreas "una investigación inmediata, completa e imparcial" de lo ocurrido.
Lo último que escribió el activista madrileño de 35 años Manuel Tapial en su página digital de Facebook antes de que sus padres volvieran a tener noticias directas de él fue: "¡Última hora, 14 barcos de Israel rodean la Flota por la Libertad de Gaza!". Tapial navegaba a bordo del Mavi Mármara, el barco principal de la flotilla de ayuda humanitaria que pretendía romper el bloqueo de Israel a Gaza.
Un célebre escritor sueco que abraza causas solidarias en África. Una veterana premio Nobel de la Paz de Irlanda del Norte. Otra activista estadounidense judía de origen alemán, que empezó a dirigir su mirada hacia Palestina tras la matanza, en 1982, de Sabra y Chatila, en Beirut.
Elecciones en Colombia
Juan Manuel Santos, vencedor de la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas, no quiere correr ningún riesgo. A pesar de su arrolladora victoria (46,56% de los votos, frente al 21,49% de su principal contrincante, Antanas Mockus), el ex ministro de Defensa y heredero del presidente Álvaro Uribe ha convocado a todos los partidos a suscribir una gran alianza nacional.
Veinticuatro horas después de los comicios colombianos, las empresas encuestadoras hacen malabarismos para intentar explicar cómo pudieron equivocarse tanto. Y es que, durante semanas, Datexco, Ipsos, Gallup y el Centro Nacional de Consultoría auguraban un empate de Juan Manuel Santos y Antanas Mockus en torno al 35% de los votos.
A medida en que el recuento consolidaba la abismal distancia entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, en las redes sociales de Internet, tan importantes en la campaña de los verdes, surgieron voces que pedían a su candidato que se retirase de la carrera electoral para ahorrarle al país los costos de una segunda vuelta que, en principio, parece perdida.
El presidente federal de Alemania, Horst Köhler, presentó ayer su dimisión. El jefe del Estado respondió así, para sorpresa de todos, a los ataques que recibió tras unas declaraciones recientes en las que se refirió a la presencia del Ejército alemán en Afganistán y a la protección de los intereses económicos de Alemania.
Las autoridades de Protección Civil de Guatemala elevaron ayer a 92 el número de muertos y a 54 el de desaparecidos como consecuencia de la tormenta tropical Agatha. El fenómeno, situado en el Pacífico, ha afectado también a El Salvador y Honduras, y en total las víctimas mortales superan el centenar.