Después de la crónica, casi de urgencia, realizada con motivo de la apertura del restaurante Arrop en Valencia, que había optado por la arriesgada opción de trasladar el prestigio adquirido a la capital, donde nuevas y más amplias instalaciones permitirían comprobar la bondad de su cocina y su aceptación por el público, parecía necesario revisitar el local y evaluar lo conseguido desde su inauguración.
La culinaria de Ricard Camarena se asienta en fundadas bases tradicionales y no menos trabajadas y estudiadas recreaciones de las mismas, lo cual hace que se presenten al comensal con sustanciales novedades en el juego de las combinaciones de sabores, texturas y cocciones, sin por ello perder ese halo de verosimilitud de lo ya conocido, de lo ya saboreado.
Restaurante Arrop
Calle Almirante, 14. Valencia.
Teléfono 96 392 55 66
Como ejemplo de lo que comentamos podemos entresacar algunos platos de la carta que ahora exhibe, y que por la fuerza del mercado y por el ansia de investigación, cambia con severa asiduidad.
Así, las verduras en salmuera, se nos aparecen bajo la forma de ensalada, en la que las verduras, cada una aliñada de forma diferente, alternan con las salazones y el crujiente de los frutos secos. O las afamadas cocas de sardinas saladas, en la que el genuino sabor se reproduce con una levadura fresca, acompañada de crema de espárragos blancos y pequeñas caspas de sardina ahumada. O el imprescindible bocadillo de jamón, aquí resuelto con esa parte del animal de tan reciente fama como es el secreto, relleno de oreja de cerdo y guarnecido de champiñones.
Cocina atractiva en un local que se nos presenta tan límpido y luminoso como la primera vez, pero en el que, ahora, se siente un soplo de aromas consolidados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010