Las jugadas a balón parado no son un aspecto baladí en la preparación de la selección española camino de Sudáfrica. De hecho, además de permitir cargar las pilas, es una circunstancia a la que Vicente del Bosque le ha dedicado mayor atención desde que se inició la concentración. El seleccionador, en Las Rozas, ha trabajado los saques de esquina -casi siempre, la misma jugada, en corto y con una combinación antes del centro- y las faltas laterales. No tanto los penaltis porque el equipo anda sobrado de especialistas.
El cuerpo técnico ha dedicado varias charlas específicas al tema de la estrategia porque maneja la intención de llegar al primer partido con, al menos, cuatro variables en los saques de esquina y otras tantas en las faltas laterales. Sin ir más lejos, ayer mismo, en la sesión a puerta cerrada que llevó a cabo en la Ciudad del Fútbol, tras el día y medio de descanso que se dio a los futbolistas, los jugadores de La Roja trataron de poner en práctica algunas de esas acciones.
Del Bosque, hasta el momento y según su propia confesión, había metido poca mano al tema, dado que las concentraciones del combinado español no se lo habían permitido. Pero el rendimiento ha sido muy alto. Si las cuentas no fallan, desde que se hizo cargo de la selección, España ha conseguido 14 goles en jugadas a balón parado: tres dianas tras una falta lateral (Juanito, Piqué y Puyol), una de falta directa (Xabi Alonso), seis de penalti (Villa, tres; Xabi Alonso, dos, y Mata, uno) y tres más en remates desde la esquina (Piqué y por dos veces Llorente).
En la Liga española han sido el Málaga y el Mallorca los que mayor rendimiento han sacado al apartado en el último curso, consiguiendo 10 goles, uno más de los logrados por el Barcelona y el Madrid, que terminaron con nueve. La diferencia es que el Barça sumó tres de penalti y el Madrid contabilizó siete.
"Nosotros cuidamos mucho la estrategia porque, contra equipos que se cierran bien, es siempre un recurso", reconoce Xavi al hablar del Barcelona. "Tenemos suficiente potencial tanto en la técnica de los lanzadores como en los remates posteriores", insiste Piqué, que, como todos en el grupo, aplaude que el seleccionador les dé recursos desde la pizarra con jugadas de estrategia.
"Un torneo tan igualado se puede decidir a balón parado", asume Del Bosque, que suele añadir: "Mire Francia en el 98". Efectivamente, dos saques de esquina de Petit los remató de cabeza Zidane. En aquel Mundial, en tierras francesas, se marcaron 43 goles en acciones a balón parado. Tampoco olvida Del Bosque que la última Copa Confederaciones la ganó Brasil ante Estados Unidos tras ejecutar una falta directa.
En principio, la idea del seleccionador es que la estrategia la lidere Xavi porque prefiere a Xabi Alonso como segunda opción de remate desde fuera del área. Sin embargo, fue el donostiarra el que sacó el córner que dio a España el último gol contra Arabia Saudí en Innsbruck.
El tema de la estrategia da para tanto que David Borrás y Pilar Sainz de Baranda, de la facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad Católica San Antonio, de Murcia, efectuaron en el año 2005 un estudio titulado: 'Análisis del córner en función del momento del partido en el Mundial de Corea y Japón', donde analizaron los 486 córners de los 50 partidos del Mundial de 2002. Llegaron a la conclusión de que la modalidad de córner más utilizado es a pie cambiado, con rosca interna y al centro.
Con relación a la eficacia, tan solo el 21,81% de los lanzamientos finalizan con tiro a puerta, de los cuales el 12,96% acabaron en un remate fuera de la portería y el 8,85% con un tiro entre los tres palos. Tan solo el 2,47% finalizaron en gol y no se apreciaron diferencias significativas entre los lanzamientos en la primera y la segunda parte.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010