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La coyuntura del Gobierno

"Mejor habría sido una cena previa que una comida posterior"

Algunos barones se quejan de que falta diálogo e información

Los barones del PSOE y su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, han intercambiado abiertamente sus ideas en dos reuniones recientes. En la ejecutiva del pasado lunes, Zapatero dejó claro que ahora debe primar "la estabilidad política e institucional", por lo que todos entendieron que no habrá ni cambio de gobierno ni, por supuesto, adelanto electoral.

Ahora bien, los barones también creen que Zapatero debe rodearse de "un equipo muy solvente". Lo dice en alto el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, pero lo señalan sin micrófonos muchos más. Así se puso de manifiesto en la cita que mantuvieron el 12 de mayo en Ferraz. No se cuestionaron los ajustes anunciados en el Congreso el día anterior, aunque sí hubo una petición generalizada de que se "equilibraran" con "medidas más de izquierdas", como las que afectan a las rentas altas.

Líderes regionales piden medidas de izquierdas, como impuestos a los ricos

Pero algunos barones salieron de aquella comida con Zapatero con el ánimo bajo. Les pidieron respaldo público para explicarlas y se fueron sin querer hablar con los medios. Uno de los presidentes más en alza llegó a reprocharle al presidente a la cara que en vez de comer con ellos al día siguiente del anuncio hubiera sido mucho más apropiado que les invitase a una cena previa, la noche anterior. Quieren ser más "copartícipes" de lo que se cuece.

Hubo cuestiones sobre si estas medidas eran fijas o habría cambios y con qué "munición" debían defenderlas. "Hubo diferencias entre quienes gobiernan y los que están en la oposición; los primeros fueron los más interpelantes, aunque la lealtad al Gobierno y a Zapatero es absoluta", asegura un presidente. Patxi López, presidente vasco, José María Barreda, de Castilla-La Mancha, Guillermo Fernández-Vara, de Extremadura, y Francesc Antich, de Baleares, hicieron muchas preguntas.

Los que están en el poder son más críticos que sus compañeros. "Nosotros nos jugamos el gobierno dentro de un año y ellos, en el mejor de los casos, sólo aspiran a subir algo sus expectativas de voto", señala realista un presidente autonómico.

El discurso de Fernández-Vara se centra en la necesidad de que las autonomías demuestren que son Estado y se corresponsabilicen con el Gobierno central para salir de la crisis, en la misma línea que el del presidente aragonés, Marcelino Iglesias. El de Antich se dirige hacia "el esfuerzo colectivo y a dejar claro que el reto es la reactivación económica y, por tanto, que las medidas no son un objetivo sino un medio para el crecimiento económico y el empleo". Y a que no se abandone la protección a los débiles.

Los que están en la oposición reclamaron el esfuerzo de "todos los sectores sociales" y defendieron a Zapatero frente a lo que hacen en sus regiones los presidentes del PP. Esta fue la línea argumental de Juan Francisco Martínez-Aldama, de La Rioja, de Pedro Saura, de Murcia, de Tomás Gómez, de Madrid y de Oscar López, de Castilla y León. Y también de Jorge Alarte, de Valencia, aunque no estuvo en esa reunión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010