Hace justo un siglo que Galdós estrenó Electra en el teatro Español de Madrid y se armó la marimorena. Esta semana también se estrena en el mismo sitio, con una brillante versión del dramaturgo Francisco Nieva, pero no habrá escandalazo porque en estos últimos 100 años la Iglesia ha perdido poder y ya no manda sobre las almas.
Y además, hoy las chicas jóvenes saben muy bien defenderse de los abusadores (en este caso ideológicos y religiosos), sin olvidar que la propuesta escénica del director Ferrán Madico ha sabido trasladar el melodrama galdosiano a lenguajes escénicos contemporáneos, especialmente ayudado por un reparto y un equipo artístico modélico, con el que volver a uno de los dramaturgos más importantes del siglo pasado al que hay que "recuperar urgentemente", opina Nieva.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010