Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Dinero & inversiones | Bolsa

El Ibex 35 pierde el 25% en el año

Los problemas de Hungría acaban con los intentos de consolidación

El mercado de valores español ha cerrado esta última semana con una caída del 5,33%, cosechada en su mayor parte en la jornada de cierre, cuando Hungría se destapó como un nuevo problema de posible insolvencia financiera.

El Ibex 35 cerró el pasado viernes en el mínimo anual, con 8.923,40 puntos, nivel solo superado a la baja por el mínimo intradía del pasado día 25 de mayo, cuando la UE anunció la propuesta de creación de un impuesto a la banca para crear fondos estatales con los que hacer frente a posibles crisis en las entidades. Pocos días después de hacer la UE esa propuesta, desde el BCE se avisaba de que los bancos de la eurozona sufrirían considerables pérdidas por la posible depreciación del valor de sus préstamos.

Para algunos inversores, la presión a que las autoridades europeas están sometiendo a la banca en momentos difíciles es incomprensible y justifica la desbandada que se está produciendo.

Aun así, en los mercados de valores se detectó la posibilidad de un rebote en algunas sesiones al considerarse que se estaba dando una situación clara de sobreventa por la acumulación de malas noticias de toda índole. Primero fue Grecia, luego la eurozona casi en su totalidad, después las posibles regulaciones del sector financiero y, más tarde, Corea e Israel, y en todos los casos hubo amplias retiradas de la inversión, más por el ambiente de inestabilidad global que por la importancia de cada una de las noticias.

Lo peor de todo es que ahora es Hungría, con problemas parecidos a los de Grecia, el último e importante obstáculo que la inversión ha encontrado en su camino. El tipo de cambio del euro se ha visto perjudicado por cada una de esas noticias y el pasado viernes caía a su nivel más bajo desde 2006, llegando a cotizar a 1,1998 dólares por euro.

La depreciación de la moneda base de los mercados europeos es un problema añadido, pues frena la entrada de inversores, que ven en el tipo de cambio una posibilidad más de perder dinero al efectuar el retorno de la operación.

En el mercado español, el sector más perjudicado ha sido otra vez el bancario, tanto por los avisos de los responsables del BCE sobre la calidad de los créditos como por la evidente depreciación de sus carteras de deuda. A esto hay que añadir que el pasado viernes Morgan Stanley decidió bajar el precio objetivo de los bancos Santander y BBVA desde 11 euros y 12 euros, respectivamente, hasta 9 euros, por la situación macroeconómica española, lo que para muchos gestores es casi una orden de venta.

Los intentos del Ibex 35 por sostenerse por encima de los 9.000 puntos, que tuvieron éxito en un par de ocasiones, se han venido abajo al perderse ese nivel que, además, le ha llevado a acumular una pérdida anual del 25,26%, la mayor entre los principales índices europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010