Paco de Lucía regresó triunfante al Liceo de Barcelona. Con las entradas agotadas desde hacía tiempo, ha sido necesario programar una segunda actuación en el mismo local el próximo domingo. Siempre es así con Paco de Lucía en Barcelona. Así, Paco de Lucía apareció ya triunfador en el coliseo lírico barcelonés abarrotado por un público muy variado.
Una gran ovación saludó al maestro de Algeciras, que -ya es costumbre- comenzó la velada en solitario. Vestido de blanco y negro, y con su habitual media sonrisa, el guitarrista dejó claro ya en esa primera improvisación que sigue siendo el gran maestro. Paco juega en otra liga en la que, además, no tiene contrincante. Eso tiene su parte menos buena: ya no tiene que esforzarse como antes para demostrar su poderío. Todo a su alrededor es más light y en muchos momentos del concierto se echaban en falta los Jorge Pardo, Carles Benavent o Ruben Dantas de antaño, como si los nuevos acompañantes ya no le plantasen cara y se limitaran a seguir dócilmente al guitarrista. Da más la impresión de que el gran maestro dicta una lección a sus aventajados alumnos.
PACO DE LUCÍA
Teatro del Liceo. Barcelona, 20 de junio.
A pesar de ello, Piraña estuvo sensacional con todo tipo de percusiones y Antonio Serrano volvió a demostrar que la armónica, instrumento aparentemente tan alejado de la ortodoxia flamenca, puede sonar muy jonda. Y por encima de todos siguió reinando la guitarra de Paco de Lucía, poderosa, cristalina y con esa gracia especial que consigue atrapar y convencer a cualquiera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de junio de 2010