El ingeniero Manuel Melis no será el perito en la causa que sigue la Audiencia Nacional y que busca parar, de manera cautelar, las obras del túnel del AVE cerca del templo de la Sagrada Familia. En un auto, el tribunal ha desestimado al ingeniero de caminos por considerar que es evidente "su falta de imparcialidad, incluso de antipatía o enemistad frente a Adif". En mayo, cuando fue designado como perito, Melis pidió a través de una carta parar de inmediato las obras.
Con la recusación, la Audiencia Nacional da la razón al Ministerio de Fomento, a través de la Abogacía del Estado, que el pasado 29 de abril impugnó la designación de Melis, padre de la mayoría de los túneles del metro de Madrid. La Audiencia le solicitó al Colegio de Ingenieros de Caminos, una lista de profesionales que pudieran realizar un informe independiente sobre el impacto de las obras de la línea del AVE en la estructura del templo de la Sagrada Familia. Melis estaba el tercero en la relación y fue designado después de la renuncia de los otros dos expertos.
El tribunal considera que el ingeniero es "enemigo" de Adif
El mismo día del nombramiento, Melis envió una carta a la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional en la que pedía la paralización de las obras para discutir el trazado. "Es un riesgo innecesario", explicó. "Un daño al templo, aunque ligero, tendría un coste económico y social más elevado que la modificación del trazado", agregaba en la misiva.
Para aceptar la recusación, la Audiencia Nacional tuvo en cuenta una carta enviada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en la que se recogen varios incidentes que ponen de manifiesto su "falta de imparcialidad".
Joan Rigol, presidente de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, dijo que no se pronunciará hasta conocer el texto del auto. Hace una semana, por quinta vez, la Audiencia denegó la suspensión cautelar de las obras, argumentando que la circunstancia nueva que se invoca "en nada desvirtúa los motivos que respaldaron las resoluciones que sobre medidas cautelares se adoptaron con anterioridad".
Por otra parte, los vecinos del cruce de las calles de Provença y Enric Granados manifestaron ayer su descontento porque el Ayuntamiento de Barcelona los citó a las 20.00 de hoy -hora del partido España-Alemania- para una reunión sobre el pozo de control de la tuneladora que se excavará en los próximos días.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010