Será el partido más esperado del campeonato, el que disputen los dos equipos que mejor fútbol han practicado. Será también muy igualado porque España ya no es tan superior a Alemania como lo era hace dos años. Entonces, antes de la final de Viena, era clara favorita. Hoy, no. Alemania es un conjunto más organizado defensivamente. Ataca con cinco jugadores y defiende con todos. No se descuida. Vale un ejemplo: contra Argentina, con 3-0 a favor, sus hombres más ofensivos se retrasaban para defender tras la línea del balón.
En España prevalece el fútbol de ataque y quizás inquieta la propensión a cometer puntuales errores defensivos. Si corrige ese defecto tiene opciones de ganar. Y espero a Fernando Torres. Contra Alemania tendrá más oportunidades que ante otro rival. Encontrará espacios para explotar su velocidad al estilo del gol que marcó en la final de la Eurocopa.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010