Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Intervenidos a Los Charlines bienes por valor de 15 millones

La operación antiblanqueo destapa 58 inmuebles y varias cuentas suizas

La Operación Repesca ha puesto al descubierto la fortuna que manejaba el clan gallego de Los Charlines, pese a que se creía arruinado y desmantelado tras varios procesos por narcotráfico y blanqueo de dinero. El balance de detenidos se elevó ayer a 14. El patriarca, Manuel Charlín Gama, junto a cuatro de sus hijos y dos nietos, es uno de los imputados en estas diligencias, aún secretas, que se iniciaron hace casi tres años, a instancias de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional. Aunque fuentes oficiales de Instituciones Penitenciarias descartan la imputación de Charlín Gama, otras directamente relacionadas con la investigación aseguran que tienen previsto trasladar al patriarca de la prisión de A Lama, en Pontevedra, para que declare como imputado. La implicación de Charlín, de 78 años, frustraría su inminente excarcelación.

La esposa del histórico narco también declarará como imputada

La esposa del patriarca, Josefa Pomares, también figura en los objetivos policiales y declarará en el juzgado en calidad de imputada. La abogada de Manuel Charlín, Bárbara Royo, dijo ayer que "es mucha casualidad que imputen a un señor que está a punto de salir de la cárcel, con sus condenas extinguidas", y se preguntó "cómo puede estarlo, con la correspondencia y las conversaciones telefónicas intervenidas".

La juez de Vilagarcía y el fiscal especial antidroga de Pontevedra, Luis Uriarte, coordinaron el operativo en el que se han intervenido 58 inmuebles, valorados en más de 12 millones de euros, y bloqueado unos tres millones de euros en varias cuentas en entidades suizas.

Los hermanos Manuel, Óscar, Melchor y Teresa Charlín Pomares, así como la hija de esta última, Natalia Somoza, y la de Josefa, todavía en prisión, Noemí Outón, fueron detenidos junto a otras seis personas presuntamente vinculadas. Entre ellos figura un conocido constructor y empresario de Vilanova de Arousa, Ramón Rodríguez Paz, y uno de sus hijos, así como un supuesto testaferro de Los Charlines, el abogado Adán Allo, de A Illa de Arousa, pero con despacho profesional en Pontevedra.

El fin de la investigación era detectar el patrimonio oculto de la organización que le ha podido permitir recuperar bienes embargados en las subastas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010