El superdelegado de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, llevó a declarar como testigo para su defensa judicial, en relación con la investigación del fraude de los fondos comunitarios por el que fue condenado ya en firme por la Audiencia Nacional , a un primo carnal que, según el PSOE, "prestó falso testimonio". Gumersindo Álvarez Martínez, principal promotor inmobiliario del Ayuntamiento de Arnoia cuando Rogelio Martínez era alcalde, fue también el constructor de la planta de biomasa por la que la agrupación local que presidía el hombre de confianza de Feijóo en Ourense, pidió y cobró una subvención, pese a que la nave había sido levantada años antes.
En su declaración ante el juez de Rivadavia que instruye las diligencias en la denuncia criminal contra Martínez, Gumersindo Álvarez negó, contestando a la pregunta de la acusación, tener grado alguno de parentesco con el imputado. El letrado del PSOE ourensano presentará hoy en el mismo juzgado una demanda contra el constructor ya que, a la vista de los certificados de nacimiento de los ascendientes de éste y de Martínez, el padre del primero y la madre del superdelegado eran hermanos.
El PSOE pide que se abran diligencias contra el testigo por un presunto delito de falso testimonio en causa criminal. Álvarez Martínez reconoció en su declaración judicial ser el representante legal de la empresa Proyectos y Contratas Covelo, SL, y, tras negar el parentesco con el superdelegado, afirmó que conocía a los imputados por su "actividad profesional".
"Galpón en ruinas"
El contratista afirmó que había cobrado 6,4 millones de pesetas por la edificación de la nave por la que Rogelio Martínez y el resto de los miembros de la agrupación local Ceivam -en su mayoría vinculados al grupo de gobierno de Arnoia- recibieron la subvención de los fondos comunitarios tras certificar la obra en 13 millones de pesetas. El representante de la empresa constructora detalló que levantó la nave sobre "un galpón en ruinas", pese a la aportación gráfica de la acusación en la que se evidencia que la nave llevaba años construida. Así lo confirmaron ante el juez los representantes de la asociación O Carballo, que firmaron con Rogelio Martínez varios años antes un documento de compra de los terrenos en los que se asienta la nave.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010