El coro Tenebrae, dirigido por Nigel Short, abrió el lunes el Via Stellae 2010 en el escenario compostelano de San Martiño Pinario con The path of miracles (El camino de los milagros), de Joby Talbot, una obra para coro a capella sobre el Camino de Santiago, de una profunda y humanísima espiritualidad. Un baño en la música más pura, con la que los melómanos gallegos han podido lavarse el limo de populismo acumulado en tantos conciertos escuchados este año.
The path... es una obra perfectamente contemporánea en todos los sentidos. A su inicio, explora los timbres de la voz humana con una armonía cercana a la música espectral, bordeando insistentemente los límites de su tesitura. Luego bebe en las fuentes de la tradición, como himnos de peregrinos y motetes medievales, en un ejercicio de fusión cultural y temporal de muy largo y profundo alcance.
Sólo un coro como Tenebrae, en realidad 18 excelentes solistas con voces de limpieza y frescura inimaginables, podría afrontar esta emulación de los cambios de percepción sobre el Camino por parte de los peregrinos en su tránsito hasta Compostela. A lo largo de las cuatro secciones de la obra -Roncesvalles, Burgos, León y Santiago-, se suceden momentos de una épica grandiosa y otros de un recogimiento verdaderamente escalofriante. Además, los movimientos y ubicaciones del coro en San Martiño Pinario recrean sensaciones que van desde el continuo deambular del peregrino a la quietud absoluta de la más profunda meditación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010