Parece ser que el Partido Popular cambia de táctica y ahora ya ni se rompe España ni nos hundimos en la miseria. Ahora la táctica es otra y hay que parecer más prudentes. Esto da la talla de una política errática en la que los principios y valores que tanto pregona la derecha tiene distintas acepciones.
Porque no es lo mismo presentar un problema como el fin del mundo o como una leve herida. La opinión del posible votante varía y unos preferirán una táctica y otros, otra. Pero siempre basándose en unos principios ideológicos que no deben ser manejados como un juguete. Por ejemplo, si en el Estatuto catalán siguen pensando como antes habrá que estar en contra de él de forma concluyente y no con remiendos.
En fin, que creo que si ellos han sido extrema derecha durante los seis años de oposición ahora no pueden ser los defensores del obrero como pregonan porque se les ve excesivamente el plumero. O es que les da igual lo que sea para llegar al poder.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010