El Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, pidió ayer al Tribunal Constitucional que rechace la solicitud del Partido Popular de suspender la aplicación de la ley del aborto porque no hay "previsión legal o constitucional" alguna que permita la paralización de un texto con rango de ley aprobado por las Cortes Generales. En sus alegaciones, resumidas en ocho folios, los servicios jurídicos del Estado recuerdan que los poderes de suspensión que tiene el Constitucional "están tasados" y no pueden extenderse a los actos o normas emanados del Parlamento, que gozan de "presunción de legitimidad". "Sostener lo contrario supondría obtener artificiosamente los efectos de una suerte de recurso previo de inconstitucionalidad", añade el texto.
Tras admitir el recurso del PP, el miércoles, el alto tribunal dio a Gobierno, Congreso y Senado tres días laborables para presentar alegaciones a la posibilidad de paralización de la norma. El plazo expiró ayer.
Parece bastante improbable que el Constitucional acuerde la suspensión de la ley del aborto, según fuentes jurídicas. Existe un precedente de no paralización de una norma estatal. En 2006, el tribunal rechazó suspender la ley que permitió el traslado del Archivo General de la Guardia Civil, en Salamanca, a Cataluña, como había pedido la Junta de Castilla y León, por entender que la Constitución no contempla la suspensión de una norma cuando ha sido aprobada por las Cortes y promulgada por el Rey -como la nueva ley del aborto-. El Constitucional señalaba que solo puede suspender leyes cuando es el Gobierno el que lo reclama con relación a normas aprobadas por los Parlamentos autonómicos.
Los servicios jurídicos del Estado señalan que la nueva ley del aborto es plenamente constitucional, ya que "no introduce ex novo en nuestro ordenamiento jurídico las condiciones en las que es posible la interrupción voluntaria del embarazo, sino que se dirige a modificar dicho régimen jurídico a la luz de la experiencia acumulada en la aplicación del marco legal vigente".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2010