Dominadora y acertada, España pasó por encima de una Lituania muy dependiente de su juego exterior y que apenas podía seguir el ritmo desaforado que marcaban Navarro -máximo anotador del encuentro con 17 puntos- y Marc Gasol. Ya había avisado Scariolo de su intención de dar un paso adelante en intensidad física y defensiva. Tanto fue así que los de Kestutis Kemzura se vieron sobrepasados en buena parte del encuentro, disputado ayer en el Buesa Arena ante una afición muy entregada que prácticamente llenó el pabellón. La selección dejó ver, en su tercer partido premundialista, un perfil marcado por la intensidad defensiva y la rapidez en el contraataque de cara a la cita de Turquía. Una enérgica Lituania abrió fuego en el marcador y logró sacar una modesta ventaja de cuatro puntos que se deshizo para no volver cuando Calderón y Navarro unieron fuerzas.
ESPAÑA 97 - LITUANIA 76
España: Calderón (10), Navarro (17), Rudy (7), Garbajosa (0) y Marc Gasol (14) -cinco inicial-; Ricky (8), Mumbrú (8), Suárez (4), San Emeterio (8), Claver (4), Reyes (11) y Vázquez (6).
Lituania: Eitutavicius (2), Lukauskis (3), Jasaitis (11), Kleiza (15) y Javtokas (4) -cinco inicial-; Gustas (0), Delininkaitis (14), Klamavicius (2), Jankunas (2), Gecevicius (2), Pocius (9) y Maciulis (12).
Árbitros: García Ortiz, García González y López Luis.
Torneo Internacional Amistoso de Vitoria. 9.500 espectadores en el Buesa Arena.
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Mediado el primer cuarto, España intensificó su defensa a base de voraces robos de balón y temibles contraataques que le otorgaron el mando absoluto del encuentro. El acierto de Navarro desde los 6,25 abrió una sima entre los de Scariolo y los lituanos. Scariolo, que dejó lucirse a casi todos, vio cómo un resbalón dejaba a Vázquez fuera de juego por lesión. Voluntarioso, San Emeterio no estuvo acertado en el tiro. Con un Kleiza menos brillante de lo habitual, los lituanos no encontraban la medida a una frenética España. Tras el descanso, Lituania reaccionó moviendo rápido el balón, lo que ocasionó problemas en el muro defensivo de Scariolo. España volvió a correr y ganó en calidad ofensiva. Su dominio era ya inquebrantable, con ventajas máximas de 25 puntos. Marc Gasol, dominador absoluto del rebote, secundó a Navarro. Los compases finales del encuentro (97-76) fueron un paseo que hizo perder los nervios a algunos lituanos en algunas jugadas, como el pisotón de Kleiza a Suárez.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2010