Después de 24 horas de intenso trabajo, el Infoca dio ayer por controlado el incendio iniciado en el acuartelamiento del Retín, en Barbate (Cádiz), el pasado sábado. El dispositivo antiincendios seguirá trabajando hoy para refrescar la zona y asegurar que no se reactiva. Finalmente este fuego ha quemado 45 hectáreas de matorral y arbolado. Es el cuarto incendio grave que sufren estas instalaciones militares en la última década. En dos ocasiones, maniobras militares mal organizadas fueron el origen del fuego. La Brigada de Investigación de Incendios Forestales no reveló ayer todavía el origen de las llamas de este año.
El acuartelamiento del Retín ocupa una superficie de 5.000 hectáreas en pleno parque natural de la Breña. Son constantes las maniobras y ejercicios en su campo de tiro durante todo el año. También en verano, aunque estos adiestramientos tienen una serie de limitaciones precisamente para reducir el riesgo de incendios. Por ejemplo, sólo se puede usar munición inerte para que las chispas no se conviertan en un foco de peligro evidente. Las restricciones no han impedido que esta zona militar haya sufrido continuos fuegos. La mayoría son detenidos a tiempo pero otros se escapan del control.
250 hectáreas
El más grave ocurrió en 2005. Entonces ardieron 250 hectáreas. Un teniente del Tercio de la Armada de San Fernando llegó a ser arrestado como medida disciplinaria por haber utilizado munición trazadora sin autorización de sus superiores en un ejercicio de tiro. En el año 2000 otro error en unos ejercicios provocó que se quemaran 200 hectáreas de terreno del mismo acuartelamiento. Entonces el Ayuntamiento de Barbate y los ecologistas exigieron responsabilidades y mayores medidas de protección al Ministerio de Medio Ambiente.
Tras varios pequeños sustos, los temores se volvieron a hacer realidad el año pasado cuando la zona militar volvió a sufrir un incendio. Entonces se atribuyó a un fallo eléctrico de unas instalaciones de Defensa. El levante complicó las labores de extinción, aunque finalmente ardieron sólo 10 hectáreas. Se llevó matorral, trigales e invernaderos de la zona. Las causas de las llamas del último incendio del Retín se buscan ahora sobre el terreno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de agosto de 2010