Un juez federal de Estados Unidos ha suspendido el cultivo de remolacha azucarera modificada genéticamente en todo el país hasta que el Departamento de Agricultura tenga lista una evaluación completa del impacto de este cultivo sobre el medio ambiente. La decisión adoptada por el juez Jeffrey White del Tribunal Federal de San Francisco, en el Estado de California, prohíbe nuevas plantaciones de remolacha modificada, que representa más del 90% de la producción de EE UU.
La sentencia obedece a una acción colectiva encabezada por el Centro para la Salud Alimentaria, una organización de defensa de los consumidores, y el Sierra Club, una organización de protección de la naturaleza pionera en EE UU. Sin embargo, contra lo que pedían los demandantes, el juez White ha permitido que las remolachas modificadas que ya hayan sido cultivadas puedan ser recolectadas. A pesar de esto, las organizaciones consideran un éxito la sentencia.
Aproximadamente la mitad de la producción de azúcar en EE UU proviene de las remolachas, mientras que la otra mitad se saca de la caña de azúcar. Según las estadísticas del Departamento de Agricultura, la última campaña de recogida de remolacha ha supuesto unos ingresos de más de 1.300 millones de dólares (unos 1.000 millones de euros).
La empresa responsable de los cultivos, Monsanto declaró que la revocación de la aprobación del Gobierno de sus semillas modificadas genéticamente podría costarles alrededor de dos mil millones de dólares (más de 1.500 millones de euros) en 2011 y 2012.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de agosto de 2010