El municipio castellonense de Ayódar se ha puesto el 31 de agosto como fecha límite para encontrar una familia con hijos en edad escolar que quiera trasladarse a esta pequeña localidad de 240 habitantes. A cambio, el Ayuntamiento ofrece alojamiento gratuito a la familia que inscriba a sus hijos en el colegio.
El alcalde Ramón Balaguer ha recordado que hace dos años el Ayuntamiento ya se enfrentó a una situación similar y puso en marcha una iniciativa en la que, además de alojamiento, proporcionaba trabajo. Pero con la crisis, no puede. La escuela tiene inscritos a tres niños y la Consejería de Educación exige un mínimo de cinco. "Necesitamos a dos niños de entre tres y once años -antes del inicio del curso- para mantener abierta la escuela", ha concretado Balaguer que alerta de que "la despoblación y envejecimiento de las comarcas de interior puede derivar en la muerte de los pueblos pequeños si las Administraciones no toman medidas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2010