PSOE y PP ya lo habían anticipado: no eran partidarios de suspender el pleno parlamentario previsto para el 29 de este mes por la convocatoria de huelga, como pedía IU. El vicesecretario general socialista, Rafael Velasco, incluso calificó la propuesta de "barbaridad". Ayer, en la primera reunión de la junta de portavoces del curso político, ambas formaciones votaron en contra de la iniciativa de Izquierda Unida, cuyos seis diputados anunciaron que no asistirán a la sesión.
Los partidos mayoritarios argumentaron que el hecho de que esté convocado un paro no es motivo para aplazar el pleno, pues lo que procede es respetar el derecho de los trabajadores del Parlamento a secundarlo, garantizando unos servicios mínimos, como cualquier otra institución. El coordinador de IU y portavoz parlamentario, Diego Valderas, se mostró convencido de que la Cámara autonómica puede dar la imagen de que es el "primer piquete antihuelga".
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En su opinión, si el calendario del periodo de sesiones se hubiera hecho después de conocer la fecha de la huelga general, no se hubiera fijado ningún pleno coincidiendo con la misma, y recordó que es habitual que se produzcan alteraciones en la agenda parlamentaria por el interés de los partidos.
El portavoz del PSOE, Mario Jiménez, acusó a IU de intentar poner el Parlamento "al servicio de una determinada estrategia política" y añadió que el funcionamiento de una institución como el Parlamento tiene que preservarse por encima del derecho a la huelga.
Jiménez sostuvo que la sesión plenaria el 29 de septiembre no altera, en absoluto, el desarrollo de la jornada de huelga, por lo que espera un día de "normalidad democrática", el del derecho a la huelga y el de normal funcionamiento del Parlamento.
El secretario general del grupo popular, Jorge Ramos, expresó su respeto a la posición de IU, y advirtió de que el PP no comparte esta iniciativa porque el mayor servicio que se puede hacer a los ciudadanos es mantener las puertas abiertas "de par en par" del Parlamento y dar respuesta a sus preocupaciones, planteando iniciativas ante la crisis económica y el empleo.
Ramos opinó que los ciudadanos no entenderían la falta de actividad en el Parlamento el día de la huelga general. El presidente del PP, Javier Arenas, declaró ayer en un acto de su partido que los sindicatos también deben "respetar profundamente" que se mantenga al "cien por cien" el funcionamiento de las instituciones democráticas.
El secretario andaluz de UGT, Manuel Pastrana, consideró "ridículo" que grupos políticos que "han peleado en otros momentos de huelga para que no hubiese actividades de carácter público hoy hacen justo lo contrario, con lo que queda de manifiesto que los gestos de unos y otros partidos desgraciadamente son muy similares".
El líder de CC OO, Francisco Carbonero, dijo que PSOE y PP "coinciden en su actitud sobre el pleno porque coinciden en las políticas a aplicar en contra de los trabajadores". Agregó que el sindicato estará pendiente de esos partidos "que en otras ocasiones han aplazado los plenos por congresos o cuestiones internas, y que ahora les interesa más la vida interna de su organización que estar en la calle". Consideró que esta actitud "deslegitima a los partidos y a la política".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010