El incendio declarado el pasado 7 de agosto en la planta de tratamiento de residuos agrícolas Ejido Medio Ambiente se mantiene activo, aunque controlado, sin que la empresa o las Administraciones hayan dispuesto medios para sofocarlo y paliar así los graves perjuicios que supone para el campo ejidense y los vecinos de la comarca del Poniente.
Las toneladas de material de desecho de los cultivos intensivos arden lentamente desde hace más de un mes sobre una superficie de 10.000 metros cuadrados, pero este proceso se vio alterado el martes por las fuertes rachas de viento -de hasta 70 kilómetros por hora- que reavivaron las llamas ocasionando cuantiosas pérdidas en más de una treintena de invernaderos -que ardieron- y molestias en varios municipios por la densa nube de humo que cubría el cielo. Precisamente el viento ha sido el que ha aireado las reacciones de las diferentes Administraciones cuyo actuación hasta el momento han parecido tener como principal fin buscar la responsabilidad en otra puerta.
Algunos agricultores aseguran que están en peligro el 50% de sus cosechas
La Delegación Provincial de Medio Ambiente, animada por los agricultores, anunció dos días después de producirse el incendio (el quinto en una década) la apertura de un expediente a la empresa y el inicio de una investigación. Ayer, la delegada de la Junta de Andalucía en Almería, María Isabel Requena, aseguró que se había remitido un escrito a la gerencia de Ejido Medio Ambiente para que "ponga en marcha los mecanismos necesarios para acabar con este incendio que en nada beneficia al campo almeriense", si bien aún se espera a que la empresa "actúe de forma diligente para acabar con esta situación".
La empresa no solo no ha respondido a este escrito, sino que su situación interna es igualmente incendiaria. La gestión está en litigio y se la disputan las entidades Morgan Aqua y Grupo Lirola, cuyos máximos representantes están imputados en la operación Poniente sobre la presunta malversación de fondos públicos que también afecta, entre otros funcionarios municipales, al alcalde de El Ejido, Juan Enciso, quien estuvo ocho meses en prisión y tuvo que pagar una fianza de 300.000 euros para salir en libertad provisional el 15 de junio.
Precisamente ayer, en una de sus pocas comparecencias públicas desde su salida de la cárcel, Enciso reconocía que el incendio "tiene difícil solución" y aseguró que se espera al dictamen de los bomberos para que digan qué tiene que hacer la empresa para apagarlo. El regidor ejidense asegura que trató de ponerse en contacto con la Delegación de Medio Ambiente ayer y que, además, les alertó hace meses de que "la gestión que se estaba haciendo no era la más correcta" entendiendo que tanto la responsabilidad sobre tratamiento de residuos agrícolas así como la decisión a adoptar "la debe tomar la Agencia de Medio Ambiente".
Mientras las Administraciones reflexionan sobre sus competencias y envían escritos a una empresa con una grave crisis interna que no ha movido aún ni un camión de arena para volcarlo sobre las humeantes matas, los agricultores acumulan pérdidas y los ciudadanos molestias. Los primeros, representados por la asociación agraria Coag, mantuvieron ayer un encuentro para valorar los daños y acordaron iniciar acciones administrativas, al tiempo que claman por apagar el fuego. "Lo que nos preocupa es que siga activo. Hay agricultores que han perdido el 50% de la cosecha, pero el resto se puede salvar si se actúa a tiempo", defiende el portavoz de la asociación, Andrés Góngora, y recuerda que actualmente la planta está cerrada con lo que no existe un lugar autorizado para tratar y reciclar el material agrícola.
Asimismo, un juez de El Ejido mantiene abiertas diligencias previas para dirimir si las molestias de salud denunciadas por unos de 1.700 vecinos están relacionadas con el incendio en la planta de Ejido Medio Ambiente.
Invernaderos afectados
El fuego de la planta de tratamiento de residuos agrícolas Ejido Medio Ambiente ha quemado 35 invernaderos limítrofes a la planta e impide el trabajo bajo plástico en otros tantos. Antonio Maldonado es uno de los pequeños empresarios más afectados. Hace más de un mes que no puede trabajar en la arena por la densa nube de humo que cubre, al menos, la mitad de sus seis hectáreas de invernadero.
Una, la perdió completamente la noche del martes. El viento condujo las llamas de la planta a su propiedad y arrasó plástico, tendido eléctrico y la plantación de pimientos verdes que pronto iba a comenzar a dar frutos. Es la segunda vez que le ocurre. Otros compañeros emprendieron aquella primera vez acciones judiciales que, para colmo, perdieron al ver el juez una colilla como la causa del incendio.
La asociación agraria Coag ha puesto a disposición de estos 35 agricultores su servicio jurídico y hoy mismo solicitarán a los técnicos del Ayuntamiento de El Ejido que certifiquen el daño en los invernaderos para poder reclamar a la compañía aseguradora de Ejido Medio Ambiente.
Están dispuestos a "ir hasta el final" para depurar responsabilidades, según el portavoz de la Coag en Almería, Andrés Góngora, a quien le parece "ilógico" que "dejen arder la planta durante 31 días". Hoy será el 32.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010