Al ex alcalde de Xeresa (Valencia) Cipriano Fluixà se le han agotado los recursos contra la sentencia que le condenó a penas de inhabilitación y de cárcel por prevaricación y delito contra el medio ambiente por autorizar vertidos de residuos al marjal protegido de La Safor entre 1995 y 1998. Así lo ha decidido la Audiencia de Valencia, que rechaza en un auto la petición de Fluixà de que se suspenda la condena a un año de prisión y se revisen a la baja las multas que le impuso el Tribunal Supremo en 2003.
La Audiencia entiende que, si bien la pena de cárcel por el delito contra el medio ambiente es inferior a dos años, por lo que cabía la opción de que evitara la entrada en prisión, Fluixà "no ha desarrollado conducta alguna dirigida al pago" de las multas. El auto destaca el "nulo esfuerzo" del ex alcalde (primero por Unión Valenciana y luego por el PP) por reparar el daño y le deniega la sustitución de la pena de un año de cárcel por una multa, así como la rebaja del resto de sanciones. Ecologistas en Acción, acusación en el proceso contra Fluixà, destacó ayer que se le condenó "por querer transformar por la vía de los hechos" más de 100.000 metros cuadrados de marjal protegido a través de licencias de aterramiento con basuras. Fluixà llegó a plantear un campo de golf en la zona. La organización también recordó que Fluixà, tras una primera reducción por sentencia de las multas de un total de 456.769 a 43.800 euros, intentó rebajar de nuevo la cuantía y presentó su nómina como único ingreso familiar, cuando consta una empresa a su nombre y su esposa es funcionaria.
El auto destaca el "nulo esfuerzo" del ex regidor por reparar el daño
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010