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Reportaje:MUNDIAL 2010 | SERBIA - ESPAÑA

"Fuimos blandos, poco agresivos"

Los españoles consideran clave su mala defensa y muy duro luchar ahora por el quinto puesto

Un canastón, una defensa demasiado blanda o, simplemente, la mala suerte. Las explicaciones a la eliminación española variaron en boca de los perdedores. El estado de ánimo era el mismo en todas las caras. "Hundidos", resumió Felipe Reyes. "Destrozados", apuntó Mumbrú. Una selección fija en todos los podios durante los últimos cuatro años ha acabado condenada en este Mundial a competir por ser quinta. Un paréntesis que abrió una profunda herida en el orgullo de una generación acostumbrada a estar consecutivamente en las finales de un Campeonato del Mundo (2006), dos Europeos (2007 y 2009) y unos Juegos Olímpicos (2008). "Luchar ahora por una quinta plaza... Duro, muy duro, pero hay que buscar fuerzas y motivación y acabar como un equipo, que es lo que siempre hemos sido", explicó Navarro. Garbajosa añadió: "Para cualquier grupo sería penoso este momento. Para nosotros lo es especialmente".

Navarro mostró la impotencia española. Durante muchos minutos, el partido fue Navarro contra todos. Pero sus 27 puntos quedaron en un simple garabato tras el triple sideral de Teodosic. "Hasta el final, hasta esa última jugada, creíamos que podíamos ganar. Luchamos siempre. Pero Serbia no tiene miedo a este tipo de partidos. Nosotros no jugamos bien. Tuvimos problemas en el balance defensivo y les permitimos muchos tiros exteriores", razonó el capitán del conjunto español.

España peleará a partir de mañana por repetir la quinta plaza de los Mundiales de 1998 y 2002, antes de la explosión de esta generación victoriosa, que empezó a cocerse en Japón 2006. "El vestuario está triste por no poder competir por una medalla, que era nuestro objetivo real. Ahora solo queda levantarnos, seguir adelante, competir lo mejor que podamos porque así nos quedaremos con mejores sensaciones al final", advirtió Rudy.

Sensaciones aparte, los jugadores vieron los problemas defensivos como la clave de la derrota. "Podíamos habernos defendido mejor", sostuvo Garbajosa. "No hemos sido tan agresivos como en otros encuentros y los serbios han estado muy acertados. Ya sabíamos que el partido se decidiría en el último momento", dijo Rudy. "No son mejores que nosotros, pero hemos estado blandos en la defensa. Dimos la cara, no nos fuimos abajo ni cuando perdíamos por ocho puntos, hasta el último segundo lo hemos tenido y, al final, la suerte se ha ido para otro lado", agregó Reyes. La suerte, por ejemplo, que permitió a España alcanzar la final del Mundial de 2006 con aquel tiro fallado por Nocioni en la semifinal contra Argentina. Aquel lanzamiento no entró y España comenzó un camino de gloria. Esta vez el balón de Teodosic voló desde lejísimos para bajar a la tierra al campeón. "Un canastón", lo describió Reyes; "quedarse fuera de las medallas así es duro. La gente estaba muy ilusionada con esta selección. Todos queríamos una medalla más, pero no siempre puede ser".

Scariolo explicó la táctica que les ordenó a los jugadores en los últimos segundos. Con empate a 89 a falta de 25 segundos, el seleccionador mandó cometer falta si Krstic (Ivkovic le dejó en el banquillo después del último tiempo muerto) o Velickovic recibían el balón porque sus porcentajes de tiros libres eran peores. Si la pelota era para Teodosic, prohibido hacer falta. A defenderse. El base serbio había anotado uno de los siete triples que había lanzado hasta el desenlace del encuentro. Entonces no le importó la estadística ni que tuviera delante a Garbajosa, nueve centímetros más alto. Clavó el balón con una frialdad de cirujano. "Marcamos bien a Teodosic todo el partido, pero demostró que en esos finales es especial", comentó el preparador justo cuando el héroe del partido e Ivkovic pasaban por su lado. Scariolo les dio la mano y les felicitó.

"Sabíamos que Serbia había mejorado mucho en el tiro exterior respecto al año pasado y para ellos eso ha sido importante, quizás más contra una defensa individual que contra una en zona", dijo el técnico. "Aparte de los primeros minutos, ha habido grandes alternativas físicas, técnicas y tácticas todo el partido. Ahora es complicado levantar a un grupo acostumbrado a estar en las finales, a luchar por los títulos. Hay que demostrar que también sabemos asimilar las derrotas, máxime cuando son tan dolorosas. Nuestra naturaleza es esa. Es un equipo unido y orgulloso. Aunque ahora sea difícil mirar al futuro", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010