Quiere profundizar en la proximidad con la ciudadanía, aumentar su credibilidad y responder a la confianza de su partido, el PP, que lo ha designado cabeza de lista para luchar por la alcaldía de Santiago. Por eso, Gerardo Conde Roa ha dejado su escaño en el Congreso. "Queda mucho hasta la campaña [de las elecciones municipales, que se celebran en mayo del próximo año] pero todo ese trabajo duro lo quiero hacer muy pegado a la gente de Santiago, que es mi ciudad", explicó. El candidato popular incidió en que quiere tener "toda la disponibilidad" para visitar a las entidades sociales que lo demanden y "estar a disposición de la ciudadanía". El objetivo es la alcaldía y no quiere "que no se consiga por falta de compromiso personal".
"Veo la ciudad suficientemente madura después de muchos años de gobiernos socialistas y de socialistas con nacionalistas", comentó. El acuerdo de PSdeG y BNG alejó hace tres años a Conde Roa de la alcaldía, que esta legislatura tiene dos concejales menos que el Gobierno municipal. El reto, dijo, lo afronta con "la modestia de un viejo concejal pero también con la determinación de un principiante" y ofrece "ganas, voluntad, esfuerzo y proyectos para poner en marcha". A nueve meses de las elecciones, todavía no piensa en configurar su lista, pero sí en trabajar en equipo. "Que sepan que soy yo el que primero que da el paso al frente para decir que por mí no va a quedar ese objetivo", repitió.
El candidato del PP agradeció también a sus compañeros de partido en el Congreso, donde se ha sentido "muy arropado". Su escaño lo ocupará ahora María Ángeles Vázquez, que fue alcaldesa de Melide (A Coruña).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2010