Honduras busca superar la crisis económica mundial con el añadido de una fuerte crisis política que ha generado incertidumbre en los mercados internacionales. Desde la caída del presidente Manuel Zelaya en junio del año pasado hasta la llegada de Porfirio Lobo en noviembre de 2009 se ha producido una caída de las inversiones extranjeras, la reducción del comercio exterior -uno de los motores de su crecimiento- y la pérdida de confianza interna. La inestabilidad institucional generó además una ruptura con instituciones multilaterales como el FMI y la pérdida de la ayuda financiera externa.
Esto se sumó a la crisis financiera internacional que golpeó duramente el consumo interno, hizo aumentar el desempleo y redujo la llegada de divisas en forma de remesas. La economía del país centroamericano se contrajo un 2,1% (-1,9% según la CEPAL) en 2009, el peor retroceso en 10 años. Las previsiones son mucho más alentadoras, con un alza del PIB del 2,5% para este año y del 2% para 2011, datos que, no obstante, se antojan insuficientes para consolidar la recuperación en uno de los países más pobres de Latinoamérica.
Recuperar la confianza internacional es clave para crecer
Entre 2002 y 2008, Honduras vivió uno de sus periodos de mayor bonanza económica, con un crecimiento medio anual del 5,5%, jaleado por un boyante comercio exterior. ¿Cómo volver a esta senda de crecimiento? El Gobierno, que se apresta a cumplir su primer año, ha reactivado las ayudas externas y ha establecido dos líneas de acción: recuperar la confianza internacional mediante la ratificación de tratados de libre comercio y ajustar sus cuentas públicas para reducir el déficit.
En el primero de los casos, Honduras participó en mayo en la firma del tratado de libre comercio con la Unión Europea, y espera consolidar este año los beneficios de un acuerdo similar entre República Dominicana, Centroamérica y EE UU. Estos acuerdos son clave, ya que la economía hondureña tiene gran dependencia del comercio internacional y su relación entre comercio y PIB es una de las más elevadas de la región. Los datos de la OMC indican que en 2009 el comercio exterior representó 8.458 millones de dólares, más de un tercio de su PIB total.
Respecto al déficit público, en 2009 llegó hasta el 6,2% del PIB, y se espera que este año se reduzca hasta una horquilla del 3,7%-4,4%. El Ejecutivo ha emprendido un importante plan de ajuste que incluye reformas del sistema tributario, además de introducir nuevos gravámenes a los dividendos -un tipo fijo del 10%- y a la importación de vehículos de hasta el 60%. En estos momentos, según el Banco Central, la deuda pública de Honduras asciende a unos 1.500 millones de dólares, y el objetivo es reducirla por debajo del 30% del PIB.
Dentro de todo este complejo panorama, el FMI ha aprobado esta semana una línea de crédito de 202 millones de dólares para Honduras, en un programa de 18 meses que servirá como "plan de contingencia para restaurar sus débiles finanzas públicas". Los analistas esperan que el impulso que perderá la economía por los recortes pueda ser compensado precisamente por estas ayudas. En este sentido, el Ejecutivo ya ha advertido que estos recursos serán utilizados para "asegurar que los ingresos del presupuesto de 2011 se cumplan". -
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2010