José Vicente ha padecido trastrono ansioso-depresivo con deterioro de su vida laboral, úlcera estomacal, hipertensión, trastorno del sueño y ansiedad. Su mujer, lo mismo. Ambos, de 61 años han necesitado tratamiento médico. Según el fiscal, el origen ha estado en el volumen elevado de la música en un pub contiguo a su casa durante seis años, en el municipio de Anna. El ministerio público, en su escrito de acusación, pide cuatro años y medio de prisión, por delito contra el medio ambiente y lesiones, para el propietario del local, además de una indemnización de casi 25.000 euros para la pareja afectada.
Según el relato del fiscal, el imputado, Vicente José G.T., compró un bar-restaurante en 2001, que convirtió en pub sin licencia. Instaló en él un potente equipo de música. Los vecinos presentaron denuncias ante la Policía Local y el Ayuntamiento. El ministerio público recoge en su escrito que fueron varias las inspecciones realizadas, que en ellas los niveles eran muy superiores a los permitidos. Y que el local fue cerrado en varias ocasiones y el dueño volvió a abrirlo otras tantas en las mismas condiciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 2010