El paquete bomba encontrado a finales de octubre en un avión de cargo en el aeropuerto de East Midlands, al norte de Inglaterra, estaba programado para explotar al sobrevolar la costa este de Estados Unidos. La sospecha, surgida inmediatamente después del hallazgo, el pasado 29 de octubre, de dos paquetes sospechosos en dos aviones de carga interceptados en Dubai y Reino Unido, fue confirmada ayer por la policía de Londres.
Las bombas, procedentes de Yemen y cuya autoría ha sido reinvidicada por la rama de Al Qaeda en este país, se ocultaban en cartuchos de tinta y estaban dirigidas a sinagogas de Chicago (EE UU). El análisis científico del cartucho hallado en Reino Unido "ha indicado que, si el dispositivo se hubiera activado, habría explotado a las 9.30 horas GMT del viernes 29 de octubre", según informó ayer Scotland Yard en un comunicado. Es decir, a tiempo para llegar a EE UU ya que el avión hizo escala en Reino Unido a las 1.13 GMT (una hora más en la España peninsular). "Si el dispositivo no hubiera sido retirado del avión, la activación podría haber ocurrido sobre la costa este de Estados Unidos", añade la nota de la policía británica. La bomba fue desactivada por artificieros en el aeropuerto de East Midlands cuando retiraron el cartucho de tinta de una impresora, menos de tres horas antes del tiempo programado para la explosión.
El hallazgo de los dos paquetes bomba en Dubai y Reino Unido desató la alerta internacional sobre el peligro de nuevos atentados terroristas contra la aviación civil. A principios de noviembre Grecia interceptó un paquete bomba dirigido al presidente francés, Nicolas Sarkozy, y otros tres enviados a las Embajadas de Bélgica, Holanda y México en Atenas. Dos días después fue hallado en Berlín otro paquete dirigido a la canciller alemana, Angela Merkel, quien pidió que el Consejo Europeo de diciembre tome medidas contra esta nueva amenaza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2010