Un integrante de la camorra italiana afincado en Barcelona era el encargado de dirigir una organización dedicada a la falsificación de tarjetas y la estafa. La Guardia Civil ha desmantelado la organización que operaba en todo el país y ha arrestado a 17 personas. Eso sí, los integrantes de la banda tenían sus domicilios en la región madrileña.
Las investigaciones comenzaron en julio a raíz de la denuncia de una entidad bancaria de San Martín de la Vega. Se habían hecho dos transacciones por cantidades elevadas en la población con tarjetas emitidas en Estados Unidos y Canadá. Los agentes de Policía Judicial de la Comandancia de Madrid descubrieron gracias a la participación de los bancos el entramado financiero creado por la red.
Dos ciudadanos nigerianos con domicilio en Torrejón eran los encargados de clonar las tarjetas. Recibían los datos por Internet desde el Reino Unido. Después, el jefe de la organización contactaba con un asesor fiscal que se encargaba de manipular toda la documentación contable y fiscal para dar la apariencia de solvencia por parte de la sociedad. Así, hacían importantes compras que aseguraban a través empresas especializadas. Llegaban a comprar mercancías (en especial alimentos) por valores que llegaban hasta los 300.000 euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2010