La dirección de la multinacional alemana ThyssenKrupp y el comité de empresa volverán a reunirse el próximo viernes para intentar llegar a un acuerdo en torno a las condiciones del despido de los 120 trabajadores de la plantilla y el cierre de las instalaciones de Alonsótegui. Pese a la tensión que hay entre las dos partes, sobre todo después del cierre patronal que adoptó la dirección el pasado lunes -tras sufrir dos incendios provocados en las instalaciones-, han dejado una puerta abierta a seguir acercando posturas en torno a la última propuesta patronal.
El pasado día 22 el comité rechazó una propuesta que fijaba la posibilidad de jubilaciones anticipadas a partir de los 50 años en unas condiciones muy superiores a los mínimos legales: la compañía ofrecía hasta el 82% del sueldo y el abono de las cuotas de la Seguridad Social durante siete años.
Además, fijaba las indemnizaciones en un total de 54 días por año trabajado, incluyendo ofertas personalizadas en función del sueldo y la edad, junto a un bonus de 6.000 euros, garantizando una indemnización total mínima de 15.000 euros.
La empresa ofrecía igualmente a los despedidos programas de recolocación con al menos una propuesta de trabajo en los próximos dos años.
Pese a que la mayoría sindical de ELA y ESK rechaza que se haya incrementado la tensión, la dirección ha interpuesto cinco denuncias ante la Ertzaintza por amenazas y coacciones además de otros actos "de violencia". Sus responsables indican que la policía vasca ha tenido que actuar en ocho ocasiones en las últimas semanas. La empresa sufre una importante reducción de su actividad en toda Europa, hasta el punto de que también tiene previsto cerrar plantas en Alemania.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2010