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Carlos Hipólito protagoniza en el Arriaga un drama antibelicista de Arthur Miller

Arthur Miller estrenó la obra teatral Todos eran mis hijos en 1947 con las heridas de la II Guerra Mundial aún recientes. La obra, la historia de una familia víctima y culpable al mismo tiempo de la muerte de unos soldados americanos, es un clamor antibelicista que mantiene seis décadas después una actualidad plena. Todos eran mis hijos se representa en el Teatro Arriaga, en Bilbao, hoy, mañana y el viernes (20 horas), con los actores Carlos Hipólito y Gloria Muñoz a la cabeza del reparto.

Miller había querido incorporarse primero a las Brigadas Internacionales que viajaron a España para luchar en la guerra civil del lado republicano y después enrolarse en el ejército estadounidense para luchar contra el nazismo, pero no fue aceptado por razones físicas. Aquellos años trabajó en una fábrica de armamento. Del contacto con la industria de la guerra surgió la obra teatral que ataca a los que se enriquecen con los enfrentamientos armados entretejiendo en el drama de una familia la crítica social y la denuncia de los valores conservadores que ganaban terreno en los Estados Unidos.

El texto de Miller, el primer gran éxito de la carrera del autor, ha sido adaptado y dirigido por el argentino Claudio Tolcachir, actor, dramaturgo, director y docente. La época en la que está ambientada la trama remite a una época pasada, pero el director subraya que "el debate moral al que nos somete nos coloca irremediablemente en el presente".

Hipólito interpreta en Todos eran mis hijos a un hombre que hace fortuna vendiendo piezas de aviones al Gobierno. En uno de esos aviones perdió la vida uno de sus hijos. Su esposa, encarnada por la actriz Gloria Muñoz, sobrevive destrozada por la pérdida del hijo.

Frente a la veteranía de Hipólito y Muñoz, la juventud de los actores Fran Perea (Los Serrano, y Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia) y Manuela Velasco (premio Goya a la Mejor Actriz Revelación por su trabajo en REC, de Jaume Balagueró y Paco Plaza). El resto del reparto lo integran Jorge Bosch, Alberto Castrillo-Ferrer, Ainhoa Santamaria, Nicolás Vega y María Isasi.

Miller estrenó Todos eran mis hijos dos años antes de su consagración con La muerte de un viajante. La obra fue premiada por la crítica de Nueva York y logró mantenerse durante un año en cartel. La versión que ha dirigido Tolcachir se estrenó el pasado mes de septiembre en el Teatro Español, en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2010