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La UE alerta del creciente mercado de drogas sintéticas

Los narcotraficantes abren nuevas rutas para entrar en el mercado europeo, utilizan laboratorios con técnicas sofisticadas para camuflar y extraer drogas de los materiales más diversos, y el consumo de narcóticos sintéticos adquiere niveles de alta sofisticación, con la introducción de nuevas sustancias, muchas de venta al público en Internet. La innovación ha llegado al mercado de la droga, advierte el Observatorio Europeo de Droga y Toxicodependencia (OEDT) en su informe anual, presentado ayer en Lisboa.

El aumento de la vigilancia en la península Ibérica, puerta natural de buena parte de la droga que llega al mercado europeo, y la coordinación de los servicios de inteligencia que vigilan el litoral atlántico, ha llevado a los narcotraficantes a buscar otras vías. La de África occidental, como tránsito de la cocaína de América Latina, ya no es la única. África oriental y Europa del Este se han convertido en rutas alternativas o complementarias, gracias a la corrupción de los funcionarios.

Los narcotraficantes abren ruta europea por África oriental y Europa del Este

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El cannabis es la droga con mayor número de consumidores en Europa, 23 millones, cuatro de ellos diarios. El OEDT llama la atención sobre el aumento de su producción local en los últimos años. "Los daños colaterales (...) son considerables, porque implica un aumento del crimen organizado", dice Wolfgang Götz, director del OEDT. La policía captura unas 1.000 toneladas de al año, pero el 90% procede del exterior.

También preocupan los laboratorios en los que se extrae cocaína de materiales en los que se ha ocultado previamente por procedimientos químicos. Por ejemplo, en ropa y en residuos plásticos. La producción de drogas sintéticas ha dado un salto significativo, según demuestra el hecho de que en 2009 se detectaron 24 nuevas sustancias psicoactivas, una cifra que "refleja el dinamismo y la complejidad del mercado europeo de drogas", según Götz. Entre las nuevas sustancias, hay cuatro que, estructuralmente, están asociadas a las anfetaminas, pero que suelen venderse como alternativas al éxtasis y la cocaína. Una de ellas, la mefedrona, es de gran uso en locales nocturnos. La OEDT dice haber identificado 170 puntos de venta legal en la Red.

Los opiáceos siguen en cabeza de las drogas más mortíferas (entre 7.000 y 8.000 víctimas por año). La cifra de consumidores, en torno a 1,35 millones, se ha estabilizado en los últimos años, a pesar del aumento de la producción de opio en laboratorios en Afganistán hasta 2007. Götz subrayó como aspecto positivo la disminución del consumo de heroína por vía intravenosa, que ha tenido como consecuencia una reducción de la transmisión de enfermedades como el sida. La otra cara de la moneda está en algunos países vecinos de la UE, como la Federación Rusa y Ucrania que, según la agencia de Naciones Unidas contra las drogas, tiene un nivel de consumo de opiáceos entre dos y cuatro veces superior a la media de la UE, que es de cuatro casos por 1.000 habitantes en una franja de edad entre 15 y 64 años.

La cocaína, que tuvo un rápido desarrollo a finales de los años noventa en Europa occidental, es la segunda droga más buscada en el mercado europeo. Actualmente, cuatro millones de personas consumen el polvo blanco, que ha dejado de ser patrimonio exclusivo del mundo del glamour. "La cocaína tiene un problema de imagen", dijo Götz. "En el imaginario popular es todavía una droga asociada a ricos y famosos. Pero ya no es así". La cocaína ha llegado a los grupos más marginales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2010