Durante el entrenamiento del jueves, un grito se sobreponía al resto. "¡Gol, quiero gol!", se desgañitaba Javier Aguirre (Ciudad de México, 52 años), técnico del Zaragoza desde hace tres semanas. El equipo, colista, solo cuenta con una victoria en la Liga. "Pero yo me quedo en los sitios", defiende El Vasco, que ha firmado hasta el final del curso con una opción prorrogable si mantienen la categoría; "soy un entrenador de proyectos y me quiero instalar aquí". Entonces, Marco Pérez falla otro remate. "¡Mamita, qué barbaridad!", repite Aguirre; "¡hay que meterla porque ante el Madrid [hoy, 19.00, C+Liga y GolTV] solo tendremos una ocasión tan clara!".
Pregunta. ¿Por qué aceptó dirigir al colista de la Liga?
"Me impresiona la pegada del Madrid. Te aplasta por su juego y ritmo, no da respiro"
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Respuesta. Porque el Zaragoza tiene más caché que yo. Tenía ofertas de la Liga turca, la griega, la ucraniana, la saudí y la qatarí, además de selecciones como Japón, Camerún e Irak, y un acercamiento con la portuguesa. Algunos contratos eran mareantes en lo económico, pero el dinero no es una prioridad. Quería regresar a la Liga o intentarlo en la Premier, donde no tengo mercado ni posibilidades hoy en día. Aún no estoy preparado para ver el fútbol desde fuera.
P. A pesar de que para usted entrenar no es vocacional...
R. Lo sostengo. Esto es un vehículo para mí. Aunque no soy un irresponsable ni un irrespetuoso, por lo que me entrego a mi trabajo. Pero si me pones una buena película, me pelearé con mis hijos y mi mujer para verla en vez del partido de la Liga mexicana que sugieran ellos. Ocurre que ahora, aceptado el trabajo, no duermes igual, no te tomas una caña con calma ni vas al cine despreocupado. La cabeza trabaja todo el rato. Y aquí el objetivo es claro: remover algo para no descender.
P. Al llegar dijo que no era necesario fichar. ¿Lo mantiene?
R. No. Ahora conozco las tripas del club. El filial está en Tercera y eso supone un salto muy grande. Y solo tenemos 21 fichas, con Uche lesionado hasta febrero. No sé si el equipo requiere de un electroshock, pero sí tres jugadores.
P. ¿Qué se debe remover?
R. Los jugadores tienen nivel, son de Primera y saben qué hacer con la pelota. Pero debemos organizarnos mejor, aprender a defender sin el balón y a sufrir. Aunque no es fácil penetrar el mensaje en un grupo con 14 extranjeros y 12 nacionalidades diferentes. Tiene narices, ¿no? El Zaragoza no puede relajarse. Tener carácter y echarle cataplines no estorba. Aunque no es definitivo, ¿eh? Con 11 guerreros ninjas, perderíamos.
P. ¿No le preocupa que se acostumbren a la derrota?
R. Nadie se acostumbra a eso. Pero hay que alimentarles la autoestima, decirles lo buenos y necesarios que son. Necesitan una palmada de cariño porque no es fácil vivir sabiendo que eres el peor, por lo menos en la tabla. Y no es agradable que la gente te lo recuerde en la calle. Ni que se acentúe esa corriente que acusa a los delanteros como los principales culpables. Es un juicio injusto porque la obligación del gol pasa por todos, porque este equipo también recibe goles.
P. ¿Qué juego le gustaría practicar?
R. Me gustaría que mimáramos al balón. Pero es difícil igualar el juego del Barça, Villarreal y Getafe. Del mismo modo, sería un insensato si no me gustara cómo juega el Madrid, por cómo gana, por su solidez y superioridad en las facetas del juego.
P. Precisamente, se mide contra el Madrid...
R. Me impresiona su pegada. No puedes descuidar a ningún jugador, incluso a los que están en el banquillo. Te aplasta por su juego y ritmo. No te da respiro.
P. Dice Guardiola que ahora el Madrid es doblemente peligroso. ¿Está de acuerdo?
R. Sí. El Madrid es muy valiente. Esa caída [el 5-0] es una piedra en su camino porque van a aspirar a todos los títulos. No se desvía, Mourinho no les dejará. Es un excelente entrenador. Y no creo que sea más motivador que otra cosa, sino que está muy encima de la media.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2010