Y llegó ella. Gaga. Stefani Joanne Angelica Germanotta. Neoyorquina de 1986. Niña pija convertida en icono. La persona de la que más se ha hablado en los últimos meses, con permiso de Julian Assange. Alguien tan famoso que hasta Dani Martín la conoce. Un solo disco, disco y medio, si contamos The fame monster, la prolongación de su debut.
La artista que ha hecho de su vida su mayor obra de arte. La ambiciosa cantante y compositora metida en una gira eterna que la lleva por todos los rincones del globo. La primera superestrella global del siglo XXI. Si lo que hace es un concierto, una ópera pop o un espectáculo teatral con canciones está todavía por ver, pero el fanatismo que despierta a su paso es innegable.
Las entradas para el concierto de esta noche en el Palacio de Deportes madrileño llevan varios meses agotadas. Y los precios en la reventa son escandalosos. Pero se pagan. Es, guste o no, el gran acontecimiento musical de 2010.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2010