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Reportaje:

"Una puñalada trapera"

La dimisión de 15 directivos obliga a convocar elecciones en la federación catalana

Jordi Casals, el presidente de la Federación Catalana de Fútbol, se acostó contento la noche del martes después de que 30.000 aficionados presenciaran la goleada de su selección a la de Honduras en Montjuïc. En cambio, ayer, nada más levantarse, se encontró en su mesa una carta con la dimisión de 15 de sus directivos, más del 50% de la junta, lo que le obliga a convocar elecciones en el plazo de tres meses.

"Ha sido una puñalada trapera", afirmó Casals; "no me lo esperaba". En cualquier caso, señaló a los dos cabecillas de "la traición", el histórico Andreu Subies y Josep Llaó, y mostró su perplejidad por la presencia entre los dimisionarios del representante del Barcelona, Jordi Mestre: "No quiero pensar que el Barça esté implicado en todo eso ni que el cargo de seleccionador catalán de Johan Cruyff haya tenido nada que ver. Mestre debería haberse abstenido".

Los dimisionarios afirman en su nota que han perdido la confianza en algunos de sus compañeros -"por una política de hechos consumados y adopción de decisiones unilaterales"- y discrepan también de la gestión económica.

Casals, elegido en junio de 2009 y que tenía prevista una crisis de gobierno en la asamblea de enero, se ha quedado en minoría y a partir de ahora presidirá una junta gestora tras anunciar que volverá a presentarse a los comicios.

"No hicimos la limpieza que debimos al llegar", concluyó Casals en referencia a Subies, quien seguramente articulará otra candidatura. La federación catalana es prácticamente ingobernable desde la salida de Jordi Roche en 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de diciembre de 2010