Fumar en Times Square, Central Park o en las playas de Coney Island estará sancionado con hasta 100 dólares (72 euros). Es la consecuencia de la prohibición adoptada la pasada madrugada (hora peninsular española) por el consejo municipal de Nueva York, que se suma a ciudades que, como Chicago y San Francisco, prohíben el consumo de tabaco en parques y zonas públicas.
La medida (adoptada por 32 votos frente a 12) entrará en vigor en tres meses. El alcalde, Michael Bloomberg, declaró: "En verano, los neoyorquinos acudan a parques y playas a divertirse podrán respirar un aire más limpio y no tendrán que sentarse sobre colillas".
La prohibición se suma a la que ya se aplica desde hace años en edificios públicos, bares y restaurantes y cubrirá 1.700 parques y una veintena de kilómetros de playas, paseos y plazas peatonales (aunque no afecta a las aceras de las calles con tráfico). La decisión recibió también críticas por intervencionista.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de febrero de 2011