Un desempleado intentó quemarse vivo ayer en Argel durante una manifestación convocada ante el Ministerio de Trabajo. Un policía, ayudado por un periodista, impidió que el parado se prendiera fuego después de haberse rociado con gasolina. Las fuerzas de seguridad reprimieron con contundencia la protesta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de febrero de 2011