El anticiclón de la pasada semana tuvo la culpa del retraso. Pero al fin ayer pudo empezar la primera gran medida de Convergència i Unió: la supresión del límite de los 80 kilómetros por hora. El mal tiempo dificultó el tráfico en la autopista del Garraf (C-32) y la autovía de Castelldefels (C-31), cuya circulación es complicada. Así, pese a que desde las dos de la madrugada se levantó el veto a superar los 80 km/h, la congestión obligó a bajar los radares y la limitación hasta los 50 km/h. En algunos tramos los 80 km/h han dejado paso, cuando el tiempo y la autoridad lo permiten, a los 120 km/h.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011