Febrero no ha roto la tradición de los últimos cuatro años. El paro registrado ha vuelto a subir. Y lo ha hecho de forma generalizada en toda España. Solo las islas Baleares han conseguido salvarse. Registraron 1.064 parados menos que en enero, una caída del 1,17%. Un buen dato que sirve para que la comunidad mediterránea cuente menos desempleados también en los últimos 12 meses (364), de nuevo la excepción a la regla.
El buen comportamiento balear apenas pone en cuestión el patrón laboral de la crisis en los últimos años: caída del empleo más acentuada en la costa mediterránea y allí donde más se creció en la época de las vacas gordas. En febrero Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana fueron las autonomías que aportaron un mayor número de desempleados a las listas del paro. Murcia, por su parte, fue la que sufrió un mayor aumento porcentual, el 2,71%.
Cuando se analizan los datos de afiliación a la Seguridad Social, también Baleares sale bien parada en la fotografía. Los 5.377 nuevos afiliados la convirtieron en la autonomía donde más creció la media de cotizantes en el último mes, un 1,5%. No obstante, en este capítulo no está sola. Extremadura, Castilla y León, País Vasco o Navarra engrosan esta lista.
En el otro extremo, aparece Castilla-La Mancha, donde la afiliación cayó un 0,58% en un solo mes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2011