Los ministros de Exteriores de los países miembros de la Liga Árabe, reunidos ayer en El Cairo, manifestaron su apoyo a la imposición de una "zona de exclusión aérea" sobre Libia para impedir la muerte de civiles. Los ministros árabes consideraron "inaceptable e injustificable" la violencia desatada en el país, pero manifestaron su "rechazo absoluto a todo tipo de intervención extranjera en Libia".
"La Liga Árabe no va a permanecer de brazos cruzados cuando se derrama la sangre de los hermanos libios", declaró Amr Musa, secretario general de la Liga. Musa señaló que la organización panárabe está dispuesta a imponer, en coordinación con la Unión Africana, la zona de exclusión aérea. La Liga, que días atrás suspendió la participación del Gobierno de Muamar el Gadafi, pidió a este decisiones "valientes" para detener la violencia y respeto a los derechos legítimos del pueblo: "Esperamos que el pueblo libio pueda superar estas difíciles condiciones y que los dirigentes libios tomen decisiones valientes para detener el derramamiento de sangre y respeten los deseos y derechos legítimos de su pueblo de vivir en una nación libre y democrática".
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El comunicado final de la reunión, en uno de sus 12 puntos, "condena los crímenes perpetrados contra los manifestantes y las protestas populares pacíficas que se llevan a cabo en varias ciudades libias y en la capital, Trípoli".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de marzo de 2011