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Elecciones municipales y autonómicas

Empleo, cultura y turismo, las tres bazas de Castedo

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, del PP, celebró ayer su puesta de largo para revalidar el cargo en las urnas el 22 de mayo, arropada por unos 1.600 afiliados y simpatizantes. Y junto a ellos, sus dos máximos mentores: de un lado, el exalcalde Luis Díaz Alperi, que generosamente la cedió la vara de mando en septiembre de 2008, y el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que bendijo la apuesta de Alperi. En la fiesta se coló el líder provincial del PP, José Joaquín Ripoll, que aspira a ocupar el casillero número dos de la lista de Castedo, paso previo para revalidar su puesto en la presidencia de la Diputación de Alicante.

Castedo encaró esta primera andanada por seguir al frente de la alcaldía tras el 22 de mayo, con un discurso plagado de guiños a sus files, con latigazos para apelar al espíritu de superación de los alicantinos, y con un frugal y concentrado aperitivo de su oferta electoral: "No voy a prometer grandes obras ni proyectos. La situación económica del país lo desaconseja. Pero el programa que presentaremos en breve tendrá tres ejes básicos: trabajo para todos y convertir a Alicante en un referente mundial de la cultura y el turismo".

Ripoll: "Estoy orgulloso de Castedo, de Camps y de Rajoy"

La aspirante popular a la alcaldía de Alicante atacó más adelante al estado emocional del auditorio: "Quiero que, en definitiva, sigáis creyendo en mí, en nosotros, en nuestro proyecto. Porque una ciudad tan vitalista como Alicante nunca puede dormirse", aseveró. "Dos palabras, sólo dos palabras: ilusión y compromiso con la ciudad. Ilusión para sacar adelante, todos juntos, nuestra ciudad, y compromiso para seguir trabajando por ese diálogo social en defensa de los intereses comunes", añadió.

Más adelante, arremetió contra la política de oposición del PSPV. "Mientras, ellos se empeñan en judicializar, nosotros nos dedicamos a trabajar, a crear pueblos y ciudades prósperos, unidos y orgullosos", explicó. A la regidora tampoco le tembló el pulso al defender la campaña de por remozar la imagen de la ciudad nada más llegar al cargo, pese a las críticas que le ha cosechado: "Nos empeñamos en seguir haciendo de Alicante, una ciudad, guapa, guapa y guapa", afirmó. Castedo concluyó instando a los ciudadanos a luchar "por un Alicante en positivo".

La subida de Castedo al estrado estuvo precedida por la intervención de su antecesor y protector político: Luis Díaz Alperi. El actual diputado autonómico presentó un currículo profesional, político y privado de su sucesora pleno de emotividad. Alperi recordó primero la llegada de la niña Castedo a Alicante y sus esperas en el puerto hasta la llegada del buque en el que trabajaba su padre. "Ya entonces la conocían por la rubia del puerto", refirió. Luego desgranó su expediente académico, que completó "al tiempo que atendía a su familia". Y por último justificó, en su "preparación" su iniciativa de ceder la vara de mando a mitad de legislatura. "Y no nos ha decepcionado", subrayó.

El presidente del Consell tampoco escatimó calificativos a la hora de enjuiciar la capacidad política de Castedo. Camps se comprometió con Castedo para "seguir mejorando Alicante" con la inversión de la Generalitat. El vicesecretario nacional de Comunicación del PP, Esteban González Pons, la agasajó así: "Castedo está hecha de la misma madera que el resto de alcaldesas del PP".

Aunque la fiesta era de Castedo, el primero en romper el fuego fue el presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll. Castedo y Ripoll hicieron un alto en el pulso que libran por la lista municipal. Y Ripoll respondió con un exceso de cortesía: "Estoy orgullo de Sonia, orgulloso de Camps y orgulloso de Rajoy".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2011